Manuel Alés admite malestar por los aforamientos en Semana Santa, aunque defiende la labor policial

El delegado de Fiestas Mayores reconoce que algunas imágenes «resultan raras» y anuncia un proceso de reflexión conjunta para revisar el modelo de seguridad

El delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Manuel Alés, ha abordado públicamente las críticas surgidas por los aforamientos y vallados en determinadas calles durante la pasada Semana Santa, unas medidas que, aunque justificadas por motivos de seguridad, han generado un intenso debate en la ciudad. Lo hizo en el programa Las Siete, emitido por 7TV Sevilla, donde repasó el desarrollo de la festividad y sus aspectos más controvertidos.

Según explicó Alés, estas actuaciones no son nuevas, sino que forman parte de una planificación previa: “Desgraciadamente no es nuevo, porque llevamos muchos años con la necesidad de tener calles aforadas por cuestiones de seguridad”. Estas decisiones, puntualizó, se adoptan en el marco del Plan Cirio, elaborado conjuntamente con la Policía Nacional y la Subdelegación del Gobierno.

Pese a ello, reconoció que ni él ni el alcalde, José Luis Sanz, están completamente cómodos con el resultado de algunas de estas medidas: “El alcalde ya ha comentado que es algo que no le gusta, y a mí, como cofrade, tampoco. Aunque somos muy respetuosos con estas decisiones”. Alés señaló que, desde la perspectiva ciudadana, ciertos escenarios han resultado difíciles de comprender: “A mí no me gustan ciertos aforamientos porque, cuando las calles están completas, hay que tomar medidas, pero cuando las calles están vacías, resulta raro, como sevillanos y como cofrades, que se vean estas imágenes”.

No obstante, el delegado municipal quiso dejar claro que el Ayuntamiento no tiene intención de poner en duda el trabajo de las fuerzas del orden: “No seremos nosotros los que valoremos o cuestionemos la labor de la Policía Nacional, que es intachable en Semana Santa, y su colaboración con la Policía Local, lo mismo”, afirmó con rotundidad.

De cara al futuro, Alés anunció que el gobierno municipal abrirá un proceso de diálogo con todos los sectores involucrados en la organización de la Semana Santa: “Ya lo ha dicho el alcalde: abriremos un periodo de debate y reflexión con todas las partes indicadas para conocer y llegar a un punto común entre todos que nos beneficie”.

Con estas declaraciones, el delegado municipal deja la puerta abierta a posibles ajustes en los protocolos de seguridad, buscando un equilibrio entre protección ciudadana y el respeto a las tradiciones que definen uno de los eventos más emblemáticos de la capital andaluza.