Ha llegado el 24 de mayo, día grande para la comunidad Salesiana, una jornada en la que María Auxiliadora Coronada ha pisado las calles de Córdoba para llenarla con su infinita dulzura y ese aroma único y personalísimo que cada año derrama por las calles del Barrio de San Lorenzo. La Reina Salesiana caminó al son de la Banda Municipal de Mairena del Alcor, mientras que la nueva imagen de San Juan Bosco, obra del contrastado imaginero Edwin González, hizo lo propio acompañado por la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Fe de la Sagrada Cena cuyas notas volvieron a ser una vez más el contrapunto musical de una nueva cita con el pueblo de Córdoba.
El paso de María Auxiliadora volvió a estar mandado por el contrastado capataz Juan Carlos Vidal, una apuesta segura por uno de los capataces más importantes del mundo del costal de la ciudad de San Rafael, cuya labor se haya refrendada por su trabajo intachable al frente de las cuadrillas de Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas y del paso de palio de Nuestra Señora de la Piedad, que ha estado acompañado en esta tarea por José Antonio López, profesor de Salesianos y antiguo costalero del Prendimiento, que se hizo cargo del paso de San Juan Bosco, estrenádose en estas lides en sustitución de Jesús Bastante.
A las 18 horas, los pasos de San Juan Bosco y María Auxiliadora fueron trasladados hasta el patio del colegio salesiano, donde el Obispo Demetrio Fernández celebró la Eucaristía de las 19:30 previa a la procesión a cuya conclusión el cortejo se echó a la calle para recorrer un itinerario que discurrió por Santo Domingo Savio, María Auxiliadora, Plaza de San Lorenzo, Jesús del Calvario, Plaza San Juan de Letrán, Frailes, Cristo de Gracia y María Auxiliadora, para regresar a su hogar salesiano acompañado en todo momento por un nutrido público que no quiso faltar a la cita. Nuestro compañero Raúl Hernández acudió a la llamada de la Madre de los Salesianos para dejar testimonio gráfico a través de este excelente reportaje.


















