Se cumplen 64 años del nacimiento de uno de los imagineros que personalmente más admiro y respeto en el mundo de la imaginería cofrade. Se trata del Señor Juan Manuel Miñarro López (Sevilla, 29 de Enero de 1954). A lo largo de estas décadas desde su nacimiento, Miñarro nos ha dejado un rosario de imágenes de la calidad de quien ve en la imaginería el acercamiento físico real de quien le da sentido a todo «ésto».
Licenciado en Bellas Artes en el año 1984, y alcanzando el grado de Doctor tres años más tarde, comenzó el apéndice de su vida pública en materia cristífera con la tesis que redactó para lograr el doctorado que versaba sobre el «Estudio de anatomía artística para la iconografía del Crucificado en la Escultura» presentando el Santísimo Cristo de la Paz de Rochelambert (Sevilla) como modelo.
Quizás, lo que más llame la atención -al margen de sus clarividentes obras religiosas- sea el estudio constante de la Sábana Santa de Turín con el afán de dotar de un mayor realismo las imágenes que realiza de Jesús de Nazaret, razón que le llevó a aceptar el encargo de una de nuestras hermandades cordobesas de realizar una imagen crucificada del hombre que aparece en la Sábana Santa (Jesús).
Aunque muchas personas hayan comenzado a escuchar su nombre tras la realización de esta obra, el Sr. Miñarro cuenta en su histórico bagaje de esculturas con imágenes como la de San Juan Pablo II que gracias a él, se encuentra en los aledaños de la Catedral de Sevilla, o el Cristo de la Séptima Palabra de Zaragoza que recuerda sin duda alguna a las imágenes de Buiza ese que tanto admira esste Sevillano del que tenemos la suerte de poder disfrutar en sus imágenes en lo alto y ancho de nuestro país.
Dice quien ha podido disfrutar de él y su taller, que una vez que te adentras en el, traspasas la barrera de otra época, quizás sea la época en el que el rigor, el amor y la coherencia de la imaginería estuviese presente.
Gracias Señor Miñarro y feliz aniversario





