Monseñor Asenjo inauguró el retablo de Santa Ana, una joya del siglo XVI

El arzobispo de Sevilla Monseñor Juan José Asenjo ha bendecido e inaugurado el retablo de Santa Ana, restaurado, en la parroquia de Santa María de la Asunción de la ribereña localidad sevillana de Alcalá del Río. Un retablo que recibe culto en la nave del Evangelio, que recupera un bien patrimonial de primer nivel que atesora desde la segunda mitad del siglo XVI en la localidad. El retablo de Santa Ana, del maestro imaginero, de origen flamenco, Roque Balduque, con tablas pictóricas atribuidas a Luis de Vargas, de la localidad extremeña de Almendralejo de estilo Renacentista, que fue un periodo de transición entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna.

Este retablo o altar esplendido, aúna la espiritualidad nórdica con las formas italianas y tuvo un enorme repercusión en la escuela sevillana. Esta representación se compone con la bella imagen de Santa Ana, con un libro en su regazo y sentada junto a la Virgen María, con el niño Jesús en su falda y ofreciéndole al niño Jesús su nieto una pieza de fruta. Debió tratarse de unas imágenes con gran devoción en el pasado, explica el restaurador, según la intensa capa gris procedente del humo de velas que presentaba la talla.

Los espacios pintorescos se distribuyen en las dos calles laterales que flaquean la central ocupada por Santa Ana triple y coronado con el Dios Padres. En el banco del lado de la epístola aparece el retrato de medio cuerpo del comité Bartolomé Ximenez, que fue cura de la parroquia, con un libro en la mano y una vara de azucena, simbolizando la pureza que corresponde a un clericó. El retablo o tabernáculo de Santa Ana tiene una inscripción encajada en el espacio del banco sobrante de las dos peanas que soporta las tallas de la hornacina central que reza así: Este retablo de Señora Santa Ana mando facer el muí reverendo señor Bartolomé Ximenez cura que fue desta iglesia. Acabose año de mil i quinientos cincuenta i ocho año.

Este proyecto de restauración fue impulsado por el párroco de la villa, Fernando Reyes Rico, que contó con un respaldo de una comisión de fieles al frente de Juan José González Chamorro en cargado de grandes celebraciones litúrgica de la parroquia y ha posibilitado que dos profesionales de Bellas Artes, con sede en el propio pueblo, en los talleres de Jorge Anillo que intervino en el aparato arquitectónico completo y a Manuel Mazuecos la conservación y restauración, junto a la restauradora Victoria Gómez, de Santa Ana, la Virgen y el niño con talleres en barriada sevillana de San Jerónimo.

La bendición se desarrolló en el transcurso de una eucaristía presidida por Monseñor Juan José Asenjo y concelebrada por el párroco Fernando Reyes Rico con la parte musical del coro parroquial bajo la dirección de su director y solista Antonio Ramírez Aguilar junto a la armonía musical del órgano de la Parroquia, en el teclado, María Soledad Ramírez Aguilar.