El Capirote, 💙 Opinión

No la toquen ya más

Vuelve a surgir nuevamente la petición de un grupo de hermanos que piden el cambio de la Virgen de la Cabeza de las Siete Palabras. En una época donde por las circunstancias que todos sabemos, la información cofradiera es prácticamente nula el avance de esta noticia ha sido como un río en medio del desierto. Si recapitulamos el tema no es nuevo, pero lo suficientemente atractivo como para que se dediquen decenas de artículos sobre la controversia que se arrastra desde hace veinte años.

Atrás quedaron la dolorosa que perteneció a Hernández León, de Montes de Oca, otra de Madroñal Valle, una tercera de Álvarez Duarte y la Virgen del Reposo, de Navarro Arteaga. Ahora la polémica regresa con una imagen ya conocida por los hermanos. Y es que la dolorosa del Amor que estuvo en San Isidoro de 1991 hasta 2002 ya se propuso para el cambio. Y una gestora tomó las riendas de la corporación. Como si de otros temas se tratase, túnicas lisas vs bordadas, cada cierto tiempo resurgen cuestiones que son foco de atención. Ahí estará ese sesudo periodista escribiendo ríos de tinta aplaudiendo esta decisión que tanto rechazo muestra hacia algunas de nuestras dolorosas, como la Virgen de Guía de la Lanzada.

Y en los círculos cofradieros habrá quien enarbole la misma rancia bandera falta de originalidad de siempre aprovechando la tesitura: que la Virgen es de escasa calidad, que si no tiene devoción y unas cuantas ideas más que manidas que salen a pasear cuando el cambio de la imagen se plantea. Pues mire usted, en la Semana Santa de Sevilla hay obras de peor calidad, incluidas dolorosas, y lo de que no tiene devoción habría que verlo de cerca, no tomando esta idea como propia solo porque alguna vez la vertieran ciertos oradores.

Una cuestión espinosa que ya sucedió en San Pablo o en Pasión cuando unas familias pidieron la inclusión del Cirineo y terminó por enfrentar a familias que desde entonces dejaron de hablarse. Incluso la propia Hermandad de las Siete Palabras tiene un historial no solo con el cambio de la dolorosa. El palio de plata, joya que nunca debió haberse perdido y que era todo un sello de la corporación también fue debatido. Y Sevilla se quedó sin una pieza que solo queda ya en fotos antiguas.

Las aguas vuelven a estar revueltas por San Vicente. ¿Responde el cambio de dolorosa solo a una cuestión estética? ¿Un embate contra la actual junta de gobierno? Si el escrito cumple con los requisitos que se recogen en las reglas, la corporación tendrá por delante unos meses más que entretenidos.

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