Nuestra Señora de la Misericordia protagonizó un rosario cargado de buen gusto

Tras la misa de las 19:00 horas, la Virgen de la Misericordia, titular mariana de la Agrupación Parroquial Paz y Misericordia, recorrió las calles próximas a su sede canónica en rosario vespertino. Eran las 19:50 h. cuando, desde el interior de la capilla aneja a la Parroquia de San Luis y San Fernando, la imagen se encontraba con los fieles. Llegó a Juan Carvallo tras pasar junto al recoleto jardín de la entrada, y de ahí transitó por Puerto Envalira, Puerto Lumbreras, Cristo de la Paz, Avenida Los Gavilanes, Puerto Escudo, Puerto Oncala, Puerto Piqueras, Juan Carvallo, Puerto de Zegri, Puerto Escudo, nuevamente Juan Carvallo y entrada sobre las 21:15 horas.

Los miembros de la Agrupación cuidaron un acto que rebosó de buen gusto. Desde el atavío de la dolorosa hasta su transitar por calles alejadas de grandes avenidas donde el silencio reinaba con fuerza trasladando a los devotos a un pasado ya perdido. En definitiva, un rosario que parecía producirse en otro tiempo, con un respeto por parte de los asistentes que ya podría servir de referencia en otros actos donde el público se muestra inflexible y es incapaz de guardar silencio.