Nueva moda: activación de palancas

Si buscamos en la gran red la definición de la palabra moda, nos aparece “Gusto, costumbre o uso, o conjunto de ellos, propios de un grupo, un período de tiempo o un lugar determinados”. Pues bien, las modas en el mundo de las cofradías son abundantes, tanto que algunas ni se han ido, pero siguen siendo una moda que creo que antes o después terminará, y que algunas de ellas voy a describir en este artículo.

Se comenta, se dice, que existe la moda de actuar como Judas Iscariote en diversos ámbitos. La típica hermandad que cuando empieza en sus inicios no tiene dinero y son modestos, contratando a formaciones musicales ofreciendo poco dinero y que, mágicamente, sin hacer mucho, cuando pasan unos años tienen para traer a la mejor banda posible. Eso sí, siempre quedará el eterno falso agradecimiento. 

Por otra parte, está la figura del entendido de turno, al cual no le pagan por creerse más que nadie, pero deberían pagarle por ser “…”, pero claro, sacar dos hermandades en una capital te da derecho a decir gilipolleces y que los demás te crean. Además de la figura anterior, está la figura del eterno. Una persona que no lo quitan de su puesto ni con agua caliente, el resto ya es historia. Ahí las palancas se activan por subcontratas injustificadas.

Y como no, el papel del postureo, aplicable a todo aquel que presume de algo que ya ha hecho, pero necesita su minuto de gloria. También aplicable a las formaciones musicales que solo son una moda, promulgando Humil… ah no, que cuando no haya eso no habrá banda, pero no pasa nada. La educación en ciertos lugares parece no haber llegado, por eso dicen que hay que curarse de espanto.

No sé, de vez en cuando soltaré mi opinión sin anestesia, como de costumbre hacía ya unos años. Las cosas light me aburren ya, si la vida son dos días: el que te critican y el que te ríes de los que te critican.