La Junta de Gobierno de la hermandad de la Sed acaba de anunciar que la prestigiosa artista carmonense Nuria Barrera ha sido la pintora elegida para ilustrar con su magia el 50 aniversario de la corporación de Nervión, que se celebrará en 2019. Una noticia que llega apenas unas horas después de que su arte indiscutible e inabarcable haya hecho enmudecer al universo cofrade con la joya que ha concebido para anunciar el 625 aniversario dela hermandad de los Negritos, con una obra tridimensional que ha provocado el aplauso unánime y la admiración colectiva de todos los paladares más exquisitos.
La pintora carmonense se dio a conocer en el mundo de las cofradías al pintar diversos carteles para diversas hermandades, entre los que sobresalieron los dedicados al Cachorro -con motivo de la bendición de la basílica del Crucificado de Ruíz Gijón- y a la Macarena, cofradía de la que es hermana, en el año 2011. La gran calidad de su trabajo le valió su designación como cartelista de la Semana Santa de Sevilla en el año 2013 por parte del Consejo. Y Nuria Barrera, como no podía ser de otro modo, no decepcionó: en un cartel plagado de detalles representó el palio de la Paz del Porvenir abandonando su templo junto a múltiples detalles de la Semana Mayor hispalense que descansaban en la canastilla de la Soledad de San Lorenzo, simbolizando así el alfa y el omega de la Semana Mayor hispalense.
Más tarde llegaría obras inolvidables que han ido cuajando su inabarcable trayectoria hasta que 2017 e estalló entre las manos con carteles que han marcado un antes y un después como los que concibió para la Semana Santa de Carmona o Córdoba o el de las Fiestas de la Primavera, como ha ocurrido con su Cartel para la Hermandad de los Negritos. Sin embargo, ningún curriculum es capaz de expresar lo que realmente es Nuria Barrera y lo que significa la pintura para ella, mejor que ella misma: «Yo creo que nací siendo pintora, desde niña he tenido la necesidad de expresarme a través de un lápiz». Una capacidad innata que ha ido desarrollando a lo largo de toda su existencia hasta convertirse por derecho propio en una de las artistas esenciales del actual panorama artístico de la pintura religiosa y de la cartelería cofrade.
La Hermandad de la Sed surge en la década de los años sesenta del siglo XX en un barrio de nueva creación -Nervión-, por iniciativa de un grupo de jóvenes cofrades, y a la luz de las conclusiones finales del Concilio Vaticano II. Sus primeras Reglas se aprueban en 1969. Se tomó como advocaciones titulares las de un Cristo que se encontraba en la parroquia de la Concepción y que se había perdido en los disturbios de 1936, y la de Santa María de Consolación Madre de la Iglesia. En los primeros tiempos de la vida de la Hermandad su actividad y patrimonio crecen de forma muy considerable. Así, en solo tres años se realizan las imágenes de sus titulares, la Virgen de Consolación y del Santísimo Cristo de la Sed; el altar para alojar a sus imágenes; el paso de Misterio para el Cristo, y se inicia la realización de los elementos del paso del palio y se llega a la fusión con la Sacramental de la parroquia; lo que quiere decir que la Hermandad se consolida, en unos años en los que a su vez su vinculación con la feligresía se hace más efectiva. En el año 1978 se aprueban sus nuevas Reglas, estableciéndose su carácter penitencial, y en abril del año siguiente la Hermandad realiza su primera estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.




