14 votos a favor, 50 en contra, 5 en blanco y 1 abstención. Ese ha sido el resultado de la votación, por parte del Pleno de Penitencia del Consejo de Cofradías de Sevilla, a la propuesta de este último organismo de igualar la subvención que reciben las cofradías de vísperas (Viernes de Dolores y Sábado de pasión) con las Semana Santa.
Se trataba de perder dinero, eso sí, de forma progresiva y durante cinco años, como si de la gestión de los tributos que gestionan las administraciones públicas se tratase. Y, aunque la cantidad para algunas de las grandes hermandades pudiera antojarse irrisoria, para la gran mayoría (50 frente a 14) no parece haberlo sido.
Y ello pese a que durante el último mes se haya ido filtrando la medida, casi como si se quisiera contruir un relato para que, llegado el pleno, la mayoría lo comprase. Nada más lejos de la realidad.
De haberse aprobado la propuesta, las hermandades con un paso hubieran perdido 2.460 euros; las que tienen dos hubieran dejado de ingresar 2.925; y las de tres pasos hubieran visto reducida su subvención en 3.390 euros. Nada insalvable cuando se trata de subvenciones que superan los 20.000 euros ampliamente, pero el dinero hace falta en todas partesy perderlo no suele ser una medida popular.
Con el resultado, en pleno ecuador del mandato de Paco Vélez (para los amigos), el presidente del Consejo queda tocado, puesto que el revés ha sido contundente y, aunque las hermandades “perjudicadas” sigan peleando o se opte por la vía del decreto eclesiástico, el golpe recibido este 23 de septiembre es de los que quedan en la memoria.





