La Junta de Gobierno de la Pontificia Real Archicofradía de la Santa Vera Cruz, acaba de comunicar a sus hermanos que para evitar que el proceso electoral se lleve a cabo en pleno período estival, la autoridad eclesiástica ha concedido dispensa para que este se desarrolle en distintas fechas a las que obligan nuestras Reglas. De este modo, dicho proceso concluirá el 29 de octubre de 2023. Con la antelación suficiente se remitirá la nueva convocatoria.
Conviene recordar que el pasado 12 de junio, la Junta de Gobierno desvelaba que tras el plazo establecido para la presentación de candidaturas a Hermano Mayor, no se había presentado ninguna candidatura. Por lo tanto, se suspendía el proceso electoral teniéndose que convocar uno nuevo.
Los hermanos de la Vera Cruz estaban llamados a la celebración de un cabildo general con el objetivo de dilucidar la persona que debía llevar las riendas de la corporación del Campo de la Verdad el próximo mandato. Debía ser el próximo 25 de junio y todo apuntaba a que el actual hermano mayor, Manuel Hernández, que agota su primer mandato de tres años, aspiraría a la reelección para continuar con el trabajo desarrollado en los últimos años. Algo que finalmente no ha sucedido.
Hernández fue elegido hermano mayor en noviembre de 2020. Hernández es hermano de esta corporación desde su fundación, en el año 1980. Ha integrado la Junta de Gobierno durante muchos años en diversos cometidos, siendo Teniente de Hermano Mayor en la actual Junta. Se trata de una persona que goza de un gran arraigo en la Archicofradía, así como en la parroquia de San José y Espíritu Santo, en la que ha participado activamente en la labor de evangelización en la misma.
Los últimos años han sido especialmente intensos en la hermandad del Lunes Santo, desde el punto de vista patrimonial, pese a los rigores y limitaciones impuestas por la pandemia de Covid. Un avance materializado en la evidente evolución del paso de palio de la Virgen del Dulce Nombre que presentará el bordado del techo de palio concluido en 2024, realizado por el bordador Manuel Solano, y la espectacular “cruz de la vida” que lleva el Señor de los Reyes, una joya de Manuel Valera que pasa por ser una de las referencias patrimoniales y estéticas de la corporación de San José y Espíritu Santo.





