El Cirineo, Opinión

Pase lo que pase, la Esperanza, tu Esperanza, habitará para siempre en tus sueños

No puedo ni imaginar lo que sientes en estos terribles momentos, querido amigo. Un dolor indescriptible, imposible de adivinar… Un vacío absoluto y una tristeza infinita… inenarrable. Una maldita pesadilla convertida en realidad por culpa del dramático destino que tantas veces nos ataca y nos hiere. Un infierno en vida para todo aquel que haya rezado ante Ella alguna vez a lo largo de su existencia.

Sé que nada podrá calmar el erial en el que tu alma se encuentra convertida en estos instantes de tribulación y llanto. Y sé que nada de lo que pueda decir podrá concederte consuelo alguno o llevar tus pensamientos a otra orilla que no sea la suya. Como sé que tu corazón, profundamente herido, permanecerá ahogado en lágrimas durante mucho tiempo de angustia y desasosiego.

Pero ten por seguro que no se ha ido. Ten claro que Ella estará siempre ahí, ocupando un lugar de privilegio en tu altar de cabecera. Siendo destino imperecedero de tus oraciones calladas, las que seguirán brotando entre lágrimas para siempre. Presidiendo tu memoria hasta el último día de tu vida. Porque pase lo que pase, la Esperanza, tu Esperanza, habitará para siempre en tus sueños.

Quienes saben de esto dirán cual es el camino a desandar para que su mirada vuelva a cruzarse con la tuya. Pero no olvides que por muy largo que sea el sendero, por muy dolorosa que sea la ausencia, Ella, la auténtica Esperanza, estará aferrando siempre tu mano, en medio de la cruel tempestad, siendo el ancla de tu alma dolorida… Y será la que llevará tu barca, castigada como nunca, hasta el puerto en el que siempre reina la Madre del Dios del Amor, para volver a inundar al mundo de Esperanza, devolviéndote la vida y volviendo a convertir este infierno en el mismísimo paraíso.