Córdoba, 💜 De Cerca

Pedro García Velasco: «Me sobrecoge el hecho de que el misterio haga su carrera oficial el Viernes Santo en una ciudad con tanta historia como es Córdoba»

El próximo martes se cumple un mes desde que Pedro García Velasco presentase la imagen de Gestas, el mal ladrón, que completa el misterio de la Hermandad de la Conversión de Córdoba. Un grupo escultórico moderno y arriesgado que se aleja de ciertos convencionalismos, tanto en lo artístico y en lo expresivo como en lo religioso, puesto que Gestas está a la derecha de Jesús. Esta curiosa representación, que se ha visto muy pocas veces en la Historia del Arte, responde al homenaje que la Hermandad rinde a la antigua imagen titular, obra de Juan de Ávalos, cuya mirada se dirigía a la izquierda, hacia San Dimas, el buen ladrón con quien Jesús mantiene el mítico diálogo de la conversión.

– Para la ejecución de los dos ladrones que acompañan al Cristo de la Oración y Caridad comenta que buscó en textos canónicos y evangelios apócrifos, ¿cómo ha sido el proceso de búsqueda de información?

Lo primero que hice antes de empezar a trabajar en el misterio fue buscar el máximo de información, no solo sobre el pasaje de la Conversión. El trabajo de documentación se realiza por varias vías. En este caso histórica, anatómica y artística.

En la documentación histórica se recaban datos de cómo era la vida de la época, las leyes, las costumbres y, en este caso, los ajusticiamientos. Esto me llevó a descubrir, por ejemplo, la forma de las cruces, que es muy diferente a cómo nos las imaginamos hoy día. Así, por ejemplo, la forma de la cruz surge del sacrificio generado y utilizado por los asirios y fenicios. La crucifixión se realizaba en un poste vertical donde se colgaba al condenado con los brazos hacia arriba, lo que dificultaba su respiración. Los romanos, en origen, ajusticiaban a los reos haciéndoles caminar por las calles de su vecindario con un pesado madero sobre los hombros hasta llegar a una plaza donde se les azotaba.

Las guerras Púnicas entre romanos y cartagineses (264-146 a. de C.) pusieron en contacto la pena capital desarrollada por los fenicios con las prácticas que aplicaban los romanos a sus condenados; así se produjo la rápida incorporación de la crucifixión como forma ejemplarizante de castigo, algo que se convirtió en un instrumento necesario y fundamental con la expansión del Imperio Romano.

Los romanos unieron al poste vertical o estípite, de uso y tradición fenicia, un travesaño horizontal llamado patíbulo, que podía ser colocado de diferentes maneras. La más frecuente era sobre el extremo superior del estípite, formando una T denominada cruz “Tau”, o sobre el poste vertical a cierta altura, encajado en unas ranuras, formando la cruz latina. El estípite solía permanecer en el lugar de las ejecuciones y era el patíbulo el madero que el condenado cargaba hasta este lugar donde finalmente era crucificado.

Por otro lado hice una tarea de documentación anatómica y, dentro de ésta, de tipo médico o forense en relación al proceso vivido por Jesucristo, así como los estigmas y consecuencias físicas derivadas del mismo.

Para el estudio anatómico y de movimiento conté con varios modelos que han posado y gracias a los que he podido estudiar la caída del cuerpo y las diferentes posibilidades de movimiento de una persona atada a una cruz. En el caso del Cristo estudié la Síndone de Turín, no sólo para hacer una representación fidedigna de las heridas en la espalda y otras zonas del cuerpo, sino también para conocer el nivel de sufrimiento que pudo alcanzar Jesús y poder plasmarlo en la expresión del rostro.

Misterio de la Conversión

También hay que tener en cuenta que estamos ante una obra de carácter devocional y de culto, por lo que la imagen debía tener cierta idealización que muestre el carácter divino de Jesús y el Amor por el que dio su vida en lugar del dolor con que la dio.

Algo similar ocurrió con Gestas. Psicológicamente fue un psicópata y un sádico pero no quise representar una dureza tan salvaje, sino que preferí representarlo como un pobre atormentado. Todos somos hijos de Dios, y Dios espera a todos con los brazos abiertos. Me inspiró más la esperanza de que todos pueden redimirse.

En los evangelios canónicos busqué la narración de la Conversión, siendo San Lucas el único que describe esta escena. La información que aporta es bastante escasa, lo que me llevó a investigar en los evangelios apócrifos, encontrando, por ejemplo, la declaración de José de Arimatea, que recoge lo que la tradición cultural y artística nos ha traído hasta nuestros días. En ellos se describen detalles acerca de los delitos cometidos por cada uno de los ladrones y la personalidad de cada uno de ellos.

Por otra parte busqué referencias artísticas que no tuvieran por qué ser necesariamente del Barroco sevillano o español. Entre la documentación que consulté me llamó la atención la obra de Lucas Cranach el Viejo, pintor alemán de finales del siglo XV y primera mitad del XVI. En su obra la iconografía de las crucifixiones es muy original y diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en España.

Siguiendo en la búsqueda encontré noticias sobre los vestigios arqueológicos de un hombre crucificado en el siglo I d.C. que fue hallado en 1968 en Palestina, cerca de la puerta de Damasco en Jerusalén. Se encontraron sus talones o huesos calcáneos atravesados por un clavo introducido lateralmente, por lo que fue crucificado de la misma forma en que he querido mostrar al Gestas de la Hdad. de la Conversión. Esto me permitía la posibilidad de disponer sus pies a diferentes alturas, dando un notable movimiento al personaje y contribuyendo así a representar su rabia o rebeldía en contraposición a la serena y calmada disposición de San Dimas.

– La búsqueda de documentación es uno de los aspectos más desconocidos pero imprescindible a la hora de realizar una imagen. ¿Qué ha hecho que en esta ocasión sea distinta a las demás?

Realmente no es tan diferente a otras ocasiones, pues siempre me gusta documentarme todo lo posible. El proceso es el mismo. Lo que sí ha sido diferente es la información nueva que he ido encontrando durante la investigación, que ha convertido el trabajo en algo apasionante. Además, es muy motivador porque se aprende mucho.

La información que descubrí sobre la psicología de los personajes es muy interesante y reveladora. Y es curioso que las fuentes no oficiales, como los evangelios apócrifos, aportan datos que se encuentran de manera recurrente en la tradición artística y cultural católica.
Estos evangelios son muy ricos en sus descripciones y dan muchos detalles, por lo que han aportado gran información a lo largo de la historia para enriquecer la iconografía religiosa. Esto ocurre también, por ejemplo, con la tradición en torno a los Reyes Magos.

– El próximo Viernes Santo podrá verse un misterio inédito por las calles de Córdoba. ¿Qué significa haber estado al frente de un proyecto que el año que viene realizará su primera salida procesional?

Ha sido desde un principio una gran responsabilidad que me tomé con mucha ilusión y a la vez con mucho respeto. Le he dedicado muchas horas y mucho esfuerzo. Hoy es un honor para mí ver cómo la Hermandad está creciendo pero, sobre todo, ver que la gente se emociona con el Cristo de la Conversión. Ahora lo miro y me cuesta creer que haya salido de mis manos. Me sobrecoge el hecho de que el misterio haga su carrera oficial el Viernes Santo en una ciudad con tanta historia como es Córdoba, con cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad. Me siento privilegiado.

– No solamente realiza obras religiosas. Otras esculturas suyas pueden contemplarse en Fuente Palmera o Puente Genil, trabajando la piedra y el bronce. ¿Cómo ve el mercado del arte contemporáneo?

Es un mercado complejo donde la demanda del mercado del público en general y de las instituciones públicas condiciona el tipo del arte que más se vende o que se considera oficialmente válido. Actualmente predomina el valor del concepto sobre la obra material, que en muchos casos queda relegada o infravalorada.

Por mi parte valoro la existencia y necesidad de un concepto en la obra artística en armonía con la realización material de la misma. No podría verlo de otro modo siendo profesor de artes plásticas y diseño en una Escuela de Arte.

– En 1996 es becado para asistir a la Academia de Bellas Artes de Carrara, en Italia. ¿Qué aprendió de aquella etapa?

Fue una experiencia muy emocionante que me aportó mucho y que aún hoy día continúa inspirándome. Italia me hizo crecer como artista y como persona.

En la Academia de Bellas Artes de Carrara pude aprender las técnicas escultóricas del mármol. Luego conocí el funcionamiento de las canteras de extracción del mármol. Me enriqueció mucho compartir la obra y la visión de multitud de compañeros de partes muy diversas del mundo, con los que viví experiencias de trabajo en equipo elaborando obras de estilos muy diferentes. También tuve oportunidad de participar en simposios internacionales de escultura en los que conocí a magníficos artistas.

Por supuesto pude conocer el rico patrimonio histórico, cultural y artístico que atesora Italia. Estudiar de cerca la obra de Miguel Ángel me marcó bastante. Sus esculturas de los esclavos me inspiraron para realizar la obra “Pensador Atormentado”, tallado en mármol gris bardiglio de Carrara. También fue muy enriquecedor poder conocer los Museos Vaticanos y las míticas obras que atesora del Renacimiento, así como la obra de Bernini, Canova y tantos artistas.

Pensador atormentado, de Pedro García Velasco, en mármol gris bardiglio de Carrara. 1997

– Entre otras distinciones, en 1998 recibió el Premio Nacional de Escultura Excma. Sra. Duquesa de Alba. ¿Qué significó este reconocimiento?

La Duquesa de Alba y Pedro García Velasco posando ante la escultura premiada

Era muy joven en aquel entonces. Yo había puesto mucha ilusión en la elaboración de la obra de El Pensador. Sin embargo, estaba desanimado porque me habían rechazado la escultura en la Bienal de Artes Plásticas de Córdoba. Cuando el jurado de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla decidió otorgarme el premio por esta misma obra no me lo esperaba de ninguna manera. Luego la Duquesa de Alba me hizo entrega del galardón y me felicitó y me animó a que siguiera trabajando en mi estilo. Ella era una gran amante del arte. Siempre recordaré sus palabras. Luego la obra se quedó en el Palacio de las Dueñas de Sevilla.

Para mí fue un premio que me motivó enormemente. Ahora siempre animo a mis alumnos y a otros escultores que empiezan y me piden consejo a que crean en sí mismos, que trabajen con constancia y, sobre todo, que sean fieles a su propio estilo. La vida del artista no es fácil, pero las adversidades hay que superarlas y, al final, te hacen más fuerte.

– En 2001 comienza su carrera como docente. ¿Qué lección es aquella que entiende como indispensable para sus futuros alumnos y que recalca cada año?

Lección indispensable es la de tener la suficiente humildad que les permita tener una mente abierta y receptiva a los nuevos aprendizajes, sabiendo que éstos no deben cesar a lo largo de la vida. Cuando dejas de aprender pierdes la ilusión, y sin ilusión no se puede crear una obra que emocione.

– Personalmente, ¿ha notado una bajada de encargos durante el confinamiento?

El confinamiento ha trastocado todo de una forma inusual e inesperada que nadie podíamos imaginar. Hay mucha incertidumbre en cómo será la vida a partir de ahora. No hay nada claro. Sin embargo, he recibido multitud de propuestas nuevas durante el confinamiento. Parece que se ha despertado el interés, pero habrá que estar atentos a la evolución de la sociedad y la economía en los próximos meses. Me gustaría poder descansar un poco, pero me lo ponen difícil. Tengo varios trabajos entre manos, tanto de tipo religioso como civil o contemporáneo a corto plazo y otros más en el horizonte que se irán desvelando en su momento.

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