Es innegable que las formaciones musicales evolucionan en el tiempo como el resto de la sociedad. Hace unos días publicamos en Gente de Paz la rumorología existente en torno al posible cambio de acompañamiento en la Hermandad de las Aguas en detrimento de la trianera Tres Caídas por la nada desdeñable cantidad de 80.000€.
Si bien se ha desmentido desde la corporación sevillana, se reabren las viejas heridas de aquellas formaciones que «donan» las «flores» de los pasos que acompañan en sus respectivas salidas procesionales. De ser ciertos esos rumores, una corporación que paga a una banda vería reingresado el dinero por otro lado, quedando a pre -o incluso ganando-, abriendo así un peligroso precedente en el panorama cofrade.
Desde el comienzo de la crisis económica, muchos caches se han visto reducidos, llegando a ser prácticamente el pago del desplazamiento. A veces el cariño hacia algunas imágenes y hermandades hace que se lleguen a estas negociaciones llegando a promesas de subidas en los futuros contratos.
En otras ocasiones, existen los casos de las formaciones que no buscan el reconocimiento por su calidad musical, lo buscan por a quién acompañan en cada salida, a veces a golpe de donativos, siendo estos los casos que en el mundo de la música cofrade más nos cuesta a muchos entender.
Los componentes de las bandas, en muchas ocasiones, son músicos amateur que dedican su tiempo libre a la música y a su pasión por la Semana Santa, pasando frío y calor en sus ensayos, dejando de pasar tiempo con sus familias, llegando incluso a anteponer cuando se acerca la ansiada semana a su propio trabajo cambiando días y vacaciones.
Estos músicos son los que realmente merecen reconocimiento, los que mediante su esfuerzo y no mediante un talonario llegan a un nivel que los ponen en la vanguardia de la música cofrade.
Existen bandas que incorporan a sus filas a componentes de renombre o nombran directores musicales a músicos que más que por buscar sus consejos, les quieren por su nombre y para que éste las ponga en el mapa. Espero que no llegue el día que haya asesores de imagen que sólo busquen posicionar a una banda por la gente que tienen en sus filas y no por como suenan tras lo verdaderamente importante, las imágenes sagradas.
Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
Hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
Es don Dinero.
Francisco de Quevedo y Villegas





