Tras el traslado de los titulares de la Hermandad de Montserrat hasta la parroquia de la Magdalena, llega el turno de la celebración del quinario en honor del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón. Desde la jornada de ayer la priostía ha trabajado para levantar un soberbio altar donde el crucificado de Juan de Mesa se eleva varios metros sobre el suelo, llegando incluso a superar la imagen de San Pablo que preside el retablo mayor del templo.
Bajo el crucificado se encuentra la Virgen de Montserrat, que luce la corona ejecutada por Seco Imberg en 1931. Como curiosidad, la presea está inspirada en las trazas de la que porta la Inmaculada Concepción que es procesionada en la mañana del Corpus Christi por las calles de la capital. La última restauración de la corona de la dolorosa data de 2008, llevada a cabo en el taller del cordobés Manuel Varela. Por otra parte, la saya roya, obra de Patrocinio López fue ejecutada en 1857, mientras que el manto rojo de camarín es una obra de Manuel Muñoz de Rivera, fechado en 1851.
El quinario, iniciado hoy, contará con la presencia de fray Antonio Luis Leal Vadillo, José Francisco Durán Falcón, Jesús Vilar Vilar, Carlos Fresneda de las Casas y Francisco Román Castro. El domingo, día 15, solemne función principal de instituto, presidida por Juan José Asenjo, Arzobispo de Sevilla. Este acto comenzará a las 12:00 horas.























