Cruz de guía, Opinión

Procesiones, tráfico y la incompetencia de un consistorio

Podría ser el título de un largometraje de nuestro nauseabundo cine español, pero no. Es la pura realidad. El acontecimiento que delimitó la polémica en la ciudad de Granada y del que se ha hecho eco el mundo cofrade gracias al comunicado que presentó la Cofradía de la Sagrada Lanzada tras la finalización del malogrado Vía Lucis de Nuestra Señora de la Caridad en el que reinó la inseguridad y el caos.

Es, sin duda, la vergüenza materializada en una ciudad en la que ya se han vivido diversos altercados en los que la actuación de la policía y, por ende del consistorio municipal ha sido totalmente nula. Lo del traslado de ida de la Santa Imagen de la Virgen de la Caridad supuso el esperpento y la desgana de un Ayuntamiento parcializado hacia los sectores más radicales con los que gobierna y al que le importa un pito el mundo eclesiástico y cofrade del que tanto presume, más allá del dinerito fresco que se embolsa cada equinoccio de primavera gracias al turismo que atrae la Semana de Pasión ante un marco incomparable como es la ciudad de la Alhambra.

Una institución a la que tampoco parece serle primordial la integridad física de sus ciudadanos, más aún si cabe, sabiendo que la única decisión que se tomó fue el cambio de itinerario hacia una avenida que ni siquiera fue cortada al tráfico rodado, provocando momentos de tensión con vehículos circulando a escasos centímetros de las filas de acompañantes de la Santa Imagen.

Un esperpento que enseguida se viralizó en comentarios de desprecio hacia la institución pública, la cual no dudó en reunirse al día siguiente con el Hermano Mayor de la Corporación ante el escándalo ocasionado, una vez más por la incompetencia de un gobierno municipal que, por el contrario, sí se vuelca durante las manifestaciones de cuatro iluminados por las calles del centro de la ciudad.

No está de más recordar, la vergonzosa situación vivida en la procesión de Nuestra Señora del Rosario, hace algunos años, en la que un grupo de antisistemas calumnió a todo cofrade que circulaba por la plaza Isabel la Católica con improperios hacia todo el que oliera a incienso y haciéndose llamar garantes de «su libertad».

Vídeo: Antonio Lara Arco

Es lo que hay, vivimos tiempos difíciles e incómodos para la religiosidad más profunda de la Fe Católica a los que tendremos que enfrentarnos ante la inoperancia de los que presumen de guardianes de la concordia que no son más que fantasmas camuflados tras una americana y una corbata.