Sigo con el tema de la semana pasada, que está de actualidad, la unificación de las cuotas para un sólo pago al año. Está saliendo gente a favor y otras en contra, como es natural, pero algunos no entienden que la hermandad tiene grandes gastos y que si se quiere mantener lo tendrán que hacer los hermanos, simple. Aquí si somos hermandad tenemos que remar en la misma dirección, algo difícil la mayoría de los casos, por eso independientemente de si se haga estación de penitencia o no, veo lógico que soporte el pago de la salida. Hay hermandades que sacan la mitad o incluso menos nazarenos que hermanos tiene, y estos que no salen se libran de pagarla, no es el concepto de hermandad que yo tengo.
Evidente y lamentablemente habrá hermanos que no puedan afrontar la cuota, (que no es subida es unificación, no nos confundamos), pero primero, no me vale de nada que nos quejemos de lo cara que está la cuota, de que no puedo pagar mi hermandad , que no me parece bien, pero luego para estar de bares todos los fines de semana o darme caprichos sí, y segundo, que se vota en cabildo, que para eso están, para informarse, debatir, hacer propuestas y luego elegir, desde casa o desde el bar no valen las quejas.
El que realmente no puede pagar se nota y a ese su propia hermandad, desde su diputación de caridad que todas tienen y hacen magníficas labores, pueden ayudarle, es decir, que soluciones y facilidades hay. Les gusta ver nuestros titulares en la calle muy bonitos, con sus flores, su cera, con una banda detrás… pero no contribuyen a eso. A parte de los gastos de la salida, también todo el año pagan la luz, el agua, y se invierte en caridad. No todo el mundo lo entiende y prefieren decir, «Qué cara está mi hermandad».





