¿Qué pasa con Cayetano?

«Y el verbo se hizo carne» ha descubierto a Sevilla el magnífico paso que ideó Guzmán Bejarano para el paso del Cristo de la Expiración. La obra es extraordinaria en todas sus formas y perspectivas.

Es indudable también que la reforma ha completado su concepción, mejorando las proporciones y la visión del proyecto arquitectónico, aportando además la maestría de artistas como José María Leal, que ha creado una auténtica catequesis de una calidad inigualable para evangelizar a Sevilla en la tarde del Viernes Santo.

Dicho esto hay que retroceder en el tiempo, pues podemos toparnos con auténticos tesoros que se guardaron en el cajón del olvido. Uno de ellos, a colación de la gran exposición sobre la reforma de las andas del Cachorro, es el boceto que ideó el genio que parió esta ciudad llamado Cayetano González.

Este diseño, como otros muchas del autor, fueron descartados en su momento, privando a la ciudad de su maestría y creatividad. El paso del Cachorro de Cayetano era de estilo costumbrista, siguiendo la estela de su archiconocido tío, el recordado arquitecto Aníbal González. Sobresalían los candelabros de guardabrisas de estilo gótico, parecidos a los del Cristo de las Misericordias de Santa Cruz. Y refulgían los respiraderos y faldones bordados con un bellísimo dibujo.

Boceto de paso elaborado por Cayetano González para el Santísimo Cristo de la Expiración. Foto: Hdad. Del Cachorro.

La visión del Señor en el paso era sencillamente apoteósica, destacando su efigie y aportando el regusto de sobriedad y elegancia que requiere el día y la propia talla. La simbiosis de andas e imagen verdadera sobrecoge.

No obstante, el proyecto se descartó y despareció. Tuvieron que pasar muchos años para que en 2009 se encontrara guardado en el baúl de los trastos, como suele hacer esta ciudad con algunas obras maestras.

Hay entendidos en la materia y otros que no entienden de nada más que de su gigantesco ego opinando que esas andas no cuadrarían demasiado en la actualidad.

¿Qué es lo que cuadra entonces en el mundo postmoderno actual? ¿El barroco? ¿El neoclasicismo quizás? ¿O la estética kitsch para todos los pasos de Cristo?

Los diseñadores de moda apuestan cada vez más por utilizar las prendas pasadas siguiendo el estilo vintage; y los priostes y vestidores no paran de mirar fotos antiguas para crear revivales.

Los que vean en Cayetano González a un artista antiguo o desfasado, verdaderamente entienden poco de la materia. Este hombre era vanguardia en estado puro adaptado a la idiosincrasia de la hermandad y la ciudad para la que trabajaba. Es posiblemente el profesional más importante que ha nacido en la capital hispalense en el siglo XX.

El paso del Cristo de las Penas, el altar de Pasión para San Hermenegildo, un palio de plata para la Virgen de la Presentación del Calvario o un paso de misterio para el Cristo de las Tres Caídas de Triana fueron algunos de los proyectos de González que jamás se realizaron.

Y por supuesto el boceto del paso del Cachorro. Verdaderemante extraordinario. Totalmente compatible con las modas de hoy y reforzando la imagen del Señor. Las andas de Guzmán Bejarano son espléndidas, por supuesto, pero no para el Cachorro. Creo sinceramente que jamás lo han sido, por mucha reforma que se haga.

El Cristo de la Expiración tenía un paso a su medida, y se ha desaprovechado la ocasión en dos ocasiones: los años veinte del pasado siglo y ahora.

Nunca sabremos si habrá una tercera ocasión. Lo que sí es necesario decir es que tenemos aún varias joyas de Cayetano González en standby – como aquel boceto de paso para el Cachorro- que podrían recuperarse para bien de las cofradías y de Sevilla. Es de justicia darle el sitio que merece a este artista sin comparación.