Rafael Guerra: «Lo ideal sería que no se volvieran a enfrentar dos candidaturas»

Encontrarse cara a cara con Rafael Guerra, hermano mayor del Calvario, es tener la oportunidad de conversar con un hombre sencillo, directo, que huye de parafernalias artificiales. Un hombre que cumple en 2018 ocho años de servicio al frente de una hermandad que ha superado con éxito las vicisitudes en las que se ha hallado inmersa en los últimos tiempos y mira con esperanza el futuro. Un futuro asentado en las sólidas bases que se han construido con el tesón y el esfuerzo de quienes se han dejado la vida en el empeño de consolidar un proyecto aun a costa de restar tiempo a sus seres más cercanos. Una entrega que les honra y de la que Rafael Guerra es el máximo exponente.

Nacido en Córdoba, se define a sí mismo como un vecino enamorado del barrio que le vio nacer y donde actualmente vive. Cofrade por naturaleza, sus primeros pasos en este mundo de las hermandades los dio como hermano de la Entrada Triunfal “cuando salía de los Padres Salesianos, donde cursé todos mis estudios y me educaron en la fe cristiana, llevando el fervor de María Auxiliadora, auxilio de los cristianos”. Llegó al Calvario de la mano de Antonio Ruiz Rubio, “por aquel entonces administrador de la parroquia de San Lorenzo, vecino y gran amigo de mi familia”. De este modo conoció por primera vez la iglesia Madre de su barrio de San Lorenzo.

“Antonio me llevaba de la mano a la parroquia mientras él desarrollaba su cometido dentro de la sacristía. Yo jugueteaba como el niño que era y él me dejaba a cargo de nuestro conocido y querido sacristán Pepe Bojollo, siempre arraigado a la hermandad de Calvario y poseedor de un amor especial hacia el Señor de Lorenzo como siempre le llamaba. Él es uno de los que siembra en mí la fe por el Señor de la dulce mirada y su bendita Madre del Mayor Dolor”.

Casado y con dos hijas se siente íntimamente ligado a la hermandad de la que lleva formando parte 36 años, compaginando su condición de hermano con la de miembro activo de la parroquia, con la que se encuentra fuertemente vinculado a través de los cursos prematrimoniales y la pastoral. Descontando meses para concluir su segundo mandato, Rafael Guerra concede esta interesante entrevista a Gente de Paz en la que aborda temas esenciales para la hermandad que le ha tocado presidir, logros y sueños que han quedado en el tintero, su visión sobre sus capataces y bandas y lo que espera para el futuro inmediato de la hermandad. Este es Rafael Tomás Guerra Gutiérrez. No pierdan detalle.

“No siempre se trabaja al gusto de todos”

– ¿Cómo afronta el último tramo de su mandato?

Con mucha fuerza e ilusión, como empecé hace ya ocho años. El trabajo diario de la hermandad no me deja opción a perder el interés ya que siempre tenemos ideas y proyectos. Ahora, sin ir más lejos, estamos involucrados en la remodelación de las medidas del paso de palio, algo que era imprescindible y necesario. Este cometido se intentó en mi mandato anterior y ahora, por fin se ha podido llevar a cabo. Siempre inmersos, acondicionado el patrimonio dentro de la casa hermandad para evitar su deterioro, aunque sigue quedando mucho por hacer. Con esto quiero decir que siempre estoy pensando por y para la hermandad, siguiendo la misma forma de trabajar hasta el último día.

“Mi principal objetivo era disponer de una sede, ya que recibimos del obispado de Córdoba una carta instándonos a abandonar progresivamente la antigua sede, puesto que sería empleada para las actividades pastorales de la parroquia”

– ¿Cuál es la valoración que hace Rafael Guerra del camino recorrido al frente de la hermandad?

Bajo mi punto de vista, el de mi junta de gobierno, el de mi consiliario y el de hermanos que han visto como se ha trabajado, creo que muy positiva. Aunque me he encontrado algunas vicisitudes a lo largo de estos años, siempre he intentado que el trabajo y el buen hacer hayan prevalecido. Pero no siempre se trabaja al gusto de todos, y con ello quiero decir que no todos los hermanos tienen que pensar igual que yo, ni mucho menos, cada uno de nosotros tenemos una forma distinta de ver las cosas y, en definitiva, de trabajar. Y aunque no todos los hermanos han estado de acuerdo con la gestión de mi mandato, yo siempre he buscado lo mejor para mi cofradía, a la vista está como disponemos de una sede, fruto del esfuerzo de todos. Ese era mi principal objetivo, ya que recibimos del obispado de Córdoba una carta instándonos a abandonar progresivamente la antigua sede, puesto que sería empleada para las actividades pastorales de la parroquia. Para mí fue una adquisición muy positiva. Nuestra hermandad a día de hoy tiene instalaciones para los pasos, los enseres y un punto de encuentro para todos los hermanos del Calvario. En los primeros años del primer mandato no pude llevar acabo ningún proyecto, por las grandes dificultades económicas en las que me encontré la hermandad, una vez superadas estas dificultades empezamos a ilusionarnos con posibles proyectos. Y aunque algunos no ha sido posible materializarlos, me doy por satisfecho y espero en años venideros verlos cumplidos.

“El compromiso de Carlos Lara y Jesús Ortigosa, la constante forma de involucrarse con la cofradía, el continuo contacto entre nosotros ha hecho que todo sea muy fácil”

– ¿Ha encontrado el Calvario a los capataces perfectos

El Señor me ha puesto en el camino personas magnificas durante estos últimos años, algunos de los cuales ya considero amigos, compartiendo mis proyectos e ilusiones. Como los capataces actualmente de la cofradía, Carlos Lara y Jesús Ortigosa, que han sabido hacer llegar la fe a sus cuadrillas, llevando la devoción de nuestros sagrados titulares y alzando al cielo de Córdoba, el Miércoles Santo, el sufrimiento del hijo de Dios y el amor de su Madre. Pero además de esto, sin lugar a dudas, el compromiso de ambos, la constante forma de involucrarse con la cofradía, el continuo contacto entre nosotros ha hecho que todo sea muy fácil y llevadero en su cometido. Estaré siempre agradecido por lo que están aportando a la hermandad y poder estar trabajando con ellos.

“El compromiso de las dos bandas con la hermandad, es muy importante. Siempre intentando complacernos, mejorando su repertorio y obedeciendo a nuestro estilo musical”

– ¿Qué es lo que más le satisface de las bandas con las que cuenta la cofradía?

El compromiso de las dos bandas con la hermandad, es muy importante. Siempre intentando complacernos, mejorando su repertorio y obedeciendo a nuestro estilo musical. Pero si además de todo esto y pensando que los hermanos son los que hacen llegar la devoción a los cofrades, te encuentras con un hermano de nuestra cofradía, que es también componente de la Banda de la Salud, invitándote a escuchar su repertorio, un hermano que lo oyes comentar que uno de sus sueños por cumplirse, era poder tocar detrás de Él. Me hizo pensar, ¿y por qué no apostar por una banda de nuestra ciudad? Al escogerlos pensé que no me equivocaba, más bien todo lo contrario. Escoger a la Banda de la Salud ha sido todo un acierto. He contado con ellos para todo lo que he necesitado. Con su gran proyección e ilusión porque todo salga perfecto creo que se han creado unos grandes lazos que pervivirán con el tiempo. Y sin olvidarme de la Agrupación musical ecijana Amueci, con su enorme experiencia musical y el gran repertorio que tienen, encaja perfectamente con nuestro palio y con el estilo de nuestra cofradía.

“Para mí sería un gran orgullo que alguien de mi junta se presentara, para poder continuar todos los proyectos que se han quedado en el camino”

– Con vistas a las elecciones que tendrán lugar en 2018, ¿prevé que pueda concretarse alguna candidatura desde el seno de su junta de gobierno, que pueda continuar el camino que se ha venido desarrollando?

Como es normal, a cada hermano mayor le gustaría que hubiera una continuidad, para mí sería un gran orgullo que alguien de mi junta se presentara, para poder continuar todos los proyectos que se han quedado en el camino. Hoy en día, llevar una cofradía para adelante significa sacrificio diario, con lo que conlleva; a veces quitando tiempo incluso de ti mismo, de la familia y los seres más queridos. Pero espero que alguien se anime a seguir trabajando con la misma ilusión y sacrificio con que yo lo he hecho.

“Creo que no debería de haber dos maneras diferentes de concebir la corporación”

– En las últimas elecciones concurrieron dos candidaturas que representaban dos maneras diferentes de concebir la corporación, ¿espera que el sector que aglutinaba a la candidatura que no resultó elegida presente una candidatura en esta ocasión?

Creo que no debería de haber dos maneras diferentes de concebir la corporación, sino simplemente intentar materializar proyectos diferentes, pero no nos olvidemos que nuestra misión cristina cofrade es evangelizar, difundir la palabra de Dios. Después de esto solo puedo decir que para mí fue todo un orgullo y un privilegio, tanto por los hermanos que apoyaron mi candidatura, como los que apoyaron la otra, que todos ellos decidieran acudir a votar, manifestando el compromiso con su hermandad, indistintamente de que estuvieran apoyándome o no, pues en cabildos de elecciones a hermanos mayores anteriores esa asistencia era bastante menos significativa. Podemos confiar en que contamos con una hermandad viva. Al final pienso que a todos nos duele lo mismo.

“Nadie es imprescindible”

– En su opinión, ¿sería bueno que se volvieran a enfrentar dos candidaturas?

Lo ideal sería que no se volvieran a enfrentar dos candidaturas. Pero todos los hermanos que se sientan preparados, tienen derecho a ejercer su candidatura. Como ya te he comentado antes, no todos tenemos el mismo punto de vista. Y con esto no quiero decir que esto sea malo todo lo contrario. Debemos pensar que el mandato de un hermano mayor es el paso de un hermano aportando, con su junta, todo mejor de ellos mismos. Además, siempre pensando que nadie es imprescindible, siempre siguiendo la línea de la cofradía, sin pensar en ningún momento en nuestro bien personal sino en el de la corporación, caminando todos juntos aportando nuestro granito de arena para seguir avanzando, como se ha hecho hasta ahora desde 1722, sin pensar en nuestros intereses, ni en el cargo que podamos ostentar, sino siempre en el engrandecimiento de nuestros titulares.

“Dentro de poco, viviremos el 75 aniversario de Nuestra Señora del Mayor Dolor. Debido a que en su momento no se pudo celebrar el cincuenta aniversario, por el trágico suceso que aconteció en sus cultos, estimo oportuno darle la importancia que merece”

– ¿Por qué la hermandad no se ha planteado un programa de actos para celebrar el centenario de su reorganización?

Creo que es una connotación dentro de nuestra hermandad y de su historia. Pero lo más importante viene dentro de poco, viviremos el 75 aniversario de Nuestra Señora del Mayor Dolor. Debido a que en su momento no se pudo celebrar el cincuenta aniversario, por el trágico suceso que aconteció en sus cultos, estimo oportuno darle la importancia que merece este acto. A continuación nos embargará una efeméride muy importante dentro de nuestra cofradía, que son los actos del trescientos aniversario de su fundación.

“Para mí fue todo un orgullo y un privilegio, tanto por los hermanos que apoyaron mi candidatura, como los que apoyaron la otra, que todos ellos decidieran acudir a votar, manifestando el compromiso con su hermandad, indistintamente de que estuvieran apoyándome o no”

– ¿Tiene previsto celebrar de alguna manera el centenario?

En los actos programados para nuestro próximo quinario, tendremos muy presente, que este año se cumple la reorganización de la hermandad.

“Ahí estaré siempre que mi cofradía me necesite y si quieren contar con mi ayuda. Al fin al cabo todos debemos estar para apoyarnos”

– ¿Se ve formando parte de la próxima junta de gobierno, o tiene intención de tomarse un merecido descanso?

Llevo treinta y seis años de mi vida cofrade al servicio de la cofradía, ayudando siempre que he podido y así me lo han solicitado, y más si cabe en estos últimos diez años participando activamente al cien por cien. Aunque algunas veces cansado, quizás son demasiados años, pero ahí estaré siempre que mi cofradía me necesite y si quieren contar con mi ayuda. Al fin al cabo todos debemos estar para apoyarnos.

“Quedan muchas cosas por realizar, como empezar con un diseño de bordado acorde al estilo de nuestro palio”

– ¿Qué le gustaría haber conseguido durante sus años de hermano mayor que cree que le ha quedado por hacer?

Como bien he dicho, quedan muchas cosas por realizar ya sean materiales, podría nombrar algunas de ellas, como un cuerpo de acólitos, empezar con un diseño de bordado acorde al estilo de nuestro palio, seguir trabajando en el acondicionamiento de la casa hermandad. Y en lo espiritual me gustaría que se comprometieran más los hermanos en acudir a actos que realizamos en nuestra parroquia, como el rezo del viacrucis, todos los primeros viernes de cada mes, acudir a triduos, quinarios y a las charlas de los Miércoles del Calvario, que cada día van creciendo y de las que nos sentimos muy orgullosos.

“Cabe destacar el trabajo que hemos realizado durante estos años para poner la cofradía bajo el amparo de la legalidad”

– Y, por el contrario, ¿de qué se siente más satisfecho?

Me siento satisfecho, del duro trabajo realizado durante estos años, en todos los aspectos y vocalías. Cabe destacar, en secretaría y tesorería, el trabajo que hemos realizado durante estos años para poner la cofradía bajo el amparo de la legalidad, como nos solicitó a las corporaciones el obispado de Córdoba.

En la vocalía de priostía, mimando en todo momento a nuestros titulares, con el mantenimiento de su capilla, la conservación y la mejora de su ajuar, respetando la línea de nuestra hermandad e incluso enriqueciéndola cada vez más. Así también ha sido posible con la ayuda de nuestro consiliario D. Rafael Rabasco Ferreira, ver procesionar a nuestro cotitular San Lorenzo Mártir por tercer año consecutivo, por las calles de nuestro barrio. Siendo complicado, para las fechas de su salida y las altas temperaturas de nuestro mes de agosto, sin embargo es todo un éxito.

En la vocalía de juventud, también me siento muy orgulloso como cada día se han ido fortaleciéndose el grupo con mayor número de jóvenes, participando activamente en todos los actos de nuestra cofradía tanto religiosos, cultos, viacrucis del primer viernes de cada mes, exaltaciones… como en los quehaceres propios de nuestra hermandad, montaje de cultos y de pasos. O la operación kilo para ayudar al más necesitado, siempre estando a entera disposición de la junta de gobierno.

En la vocalía de caridad con nuestro proyecto ”Simón de Cirine” se ha trabajado para ayudar al más necesitado de nuestro barrio. También se ha trabajado con varias instituciones, Caritas diocesana y parroquial, Manos Unidas, con la Fundación para la promoción y desarrollo de Bangassou. Y con la ya afamada muestra de dulces conventuales de Córdoba, que supone todo un éxito para nuestra cofradía y un placer como hermano mayor poder ayudar a todos esos conventos que gracias a nuestra colaboración pueden seguir afrontado sus propios proyectos, sin olvidarnos de dar las gracias al Obispado de Córdoba por permitirnos celebrarlo en ese enclave.

Me siento muy satisfecho de los miembros de mi junta de gobierno, que me han acompañado durante estos ocho años, por haber estado ahí apoyándome en tan duro trabajo, a veces gratificante y otras veces, por el cansancio, no tanto, pero siempre a mi lado.