Dos cuadrillas completas para la Virgen del Mayor Dolor

Desde que en enero de 2016 la hermandad del Calvario determinó entregar la responsabilidad de hacerse cargo del llamador del paso de palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor a Jesús Ortigosa, el desarrollo del camino emprendido solamente puede ser catalogado como un éxito rotundo. Así lo evidencian los hechos, materializados en una incuestionable estabilidad apoyada en los números y en la elegancia que el paso de palio de la dolorosa de San Lorenzo demuestra bajo el cielo impoluto del Miércoles Santo, merced al buen hacer del capataz y de los hombres que a sus órdenes trabajan.

Y es que Jesús Ortigosa que ha consolidado como un contrastado capataz, pese a su juventud apoyándose en una incuestionable capacidad técnica, demostrada fehacientemente, con los recursos precisos para llevar a buen puerto una empresa de estas características, una sólida formación y un indiscutible talento innato para las solventar las dificultades que entraña el oficio. Condiciones, todas ellas, que propicias un horizonte brillante y el respeto generalizado de la Córdoba Cofrade.

El último episodio de este camino prácticamente expedito tuvo lugar este mismo domingo, con la igualá de la cuadrilla del paso de palio de la Virgen del Mayor Dolor. Una cita para la cual Ortigosa reunió dos cuadrillas completas, sesenta costaleros comprometidos con el objetivo ineludible de llevar sobre sus hombros a la Madre del Nazareno de San Lorenzo camino de la Santa Iglesia Catedral. Un éxito cosechado, consecuencia directa del buen hacer, que demuestran que la junta de gobierno que preside Rafael Guerra, ha encontrado la piedra filosofal otorgando la confianza en sus capataces, toda vez que el trabajo de Ortigosa, unido a la labor intachable de Carlos Lara permite presumir de las cuadrillas del Calvario, confirmando que las decisiones adoptadas han derivado en un triunfo indiscutible.