El Señor de la Salud y de las Aguas, patrón de la localidad malagueña lucirá dentro de unos años con la característica ráfaga que, gracias a las fotografías antiguas, se sabe que utilizó hasta las primeras décadas del pasado siglo XX. A mediados de la citada centuria, la imagen dejó de procesionar con la ráfaga debido al mal estado de conservación en el que se encontraba.
Con la finalidad de recuperar una antigua estampa, se solicitaron cuatro proyectos diferentes de los que fue elegido el que presentó el taller de orfebrería con sede en Antequera Pepe Cantos. La pieza será ejecutada en metal plateado utilizándose la técnica del repujado y cincelado en el cuerpo central de las nubes, continuando con la estética de antaño, con la finalidad de que la no destaque en exceso esta nueva pieza, recordando a la que muestran las fotografías a las que han tenido acceso durante el proceso de documentación.
Aunque todavía no se sabe cuándo se estrenará esta nueva pieza, se prevé que sea dentro de dos años como máximo. La pieza se incorporaría detrás de Cristo, sobre el trono procesional estrenado en 1896, que realizara Pedro Lara.





