No cabe duda de que Raúl Berzosa es uno de los pintores religiosos contemporáneos más importantes y reconocidos, aplaudido por propios y extraños, admirado y respetado en los cuatro puntos cardinales de la geografía universal. Su obra, siempre excepcional, se encuentra repartida por todo el orbe católico, y varias de sus creaciones han tenido por destino el mismísimo Vaticano.
Una de sus últimas magistrales creaciones ilustra a Monseñor Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, un magnífico óleo sobre lienzo de 93 x 120 cms. que ha sido realizado con motivo del décimo aniversario del nombramiento del prelado como sucesor de la silla de Odio. El lienzo ha sido colocado en la galería de retratos del Palacio Episcopal.





