El Cabildo de Hermanos de la Hermandad de la Divina Pastora de Triana aprobó el pasado 10 de junio la restauración de su titular, por parte de los restauradores Manuel Ballesteros y Alejandro Cascajares.
La Imagen, que fue retirada del culto el 27 de julio tras una Misa de despedida, ha sido intervenida principalmente para la recuperación de la policromía perdida con el paso de las décadas, puesto que será la primera intervención desde que la Virgen su pusiera al culto en 1865. La imagen ha sido repuesta al culto este 1 de septiembre, recibiéndose con una Misa de Acción de Gracias.
La restauración se ha llevado a cabo en todo momento en el interior de la Parroquia de Santa Ana, concretamente en el despacho del archivo parroquial, el cual hacsidi acondicionado con todo el equipamiento requerido por los restauradores.
El proceso ha contado con la supervisión de una comisión artística concebida para el seguimiento de la restauración y que ha estado compuesta por el delegado de patrimonio artístico del Arzobispado, el Rvdo. D. Antonio Rodríguez Babío, Antonio Gamero y Agustín Martín de Soto, ambos responsables del plan de conservación preventiva de la Archidiócesis.
Ballesteros y Cascajares son licenciados en Bellas Artes, contando con la especialidad en conservación y restauración. En su haber cuentan con diferentes intervenciones de obras de autores como Juan de Mesa, la Roldana o Cristóbal Ramos. Destacan las restauraciones realizadas al Señor de la Salud y Buen Viaje de la hermandad de San Esteban, los Titulares de la hermandad de Santiago de Aznalcázar, al Señor Cautivo y Rescatado de la Parroquia de San Ildefonso o la imagen de San José de Santa María la Blanca.
Además de la restauración, a la Divina Pastora se le ha realizado un pecherín de cuero para proteger muñecas, pecho y cabeza de la utilización de los alfileres.





