Rocío Arranz dirigirá el Amor con «una linea continuista»

La Hermandad del Amor del Cerro ya tiene nuevo hermana mayor en la figura de la única candidata en liza, Rocío Arranz García, antigua costalera del paso de palio de María Santísima de la Encarnación y colaboradora de priostía en las dos juntas gestoras que han regido los destinos de la corporación de Jesús Divino Obrero. Así lo ha determinado la Asamblea de hermanos en el cabildo extraordinario de elecciones que se ha celebrado en la casa de hermandad, en el que se han registrado 105 votos de los cuales 94 han sido a favor, 10 en contra y 1 en blanco.

Con la pretensión de desarrollar una línea continuista, respecto a la segunda de estas gestoras se entiende, y y la intención de hacer «lo que se pueda», según ha manifestado en pequeños círculos durante la celebración de esta convocatoria, porque no ha explicado en qué consiste su proyecto de manera oficial, ni a través de comunicación alguna a sus hermanos ni antes de comenzar el cabildo de este domingo, Arranz se enfrenta a un reto extremadamente complicado en una hermandad herida de un mal que afecta a demasiadas hermandades cordobesas, la división interna, acaso de manera más acusada en la hermandad que desde hoy le toca presidir. Esperemos que esta línea continuista no haga referencia al absoluto mutismo con el que la hermandad ha gestionado este proceso electoral; los hermanos del Cerro merecen ser informados más y mejor.

Lo que sí parece un hecho es que con esta designación, se pone punto y seguido a una situación singular en la que la corporación del Domingo de Ramos se ha encontrado desde septiembre de 2015, fecha en la que tras varios aplazamientos no existió ningún candidato a Hermano Mayor que contara con la aprobación del Consiliario de la hermandad, Antonio Murillo, motivo por el cual el Obispado nombró una Junta Gestora que estuvo presidida por Miguel Ángel de la Torre, y posteriormente, tras la dimisión de éste, por Rafaela Vázquez, que la ha presidido durante los últimos meses; equipos a los que ha pertenecido Arranz que por lo tanto debe ser plenamente consciente de la realidad social que presenta la cofradía.

A partir de este momento, deberán implementarse las medidas oportunas para sentar las bases del mandato que ahora comienza. Para empezar con la designación de los cargos de confianza y la concreción de las formaciones musicales que deberán acompañar el próximo Domingo de Ramos a los tres pasos de la cofradía, nómina en la que habrá un cambio, toda vez que la Agrupación Musical Nuestra Señora de Valme de Dos Hermanas anunció hace dos semanas que renunciaba a seguir acompañando al Señor del Silencio” el Domingo de Ramos del próximo año, “tras una larga espera y sin obtener respuesta”. Todo apunta a que la formación musical sustituta ya está elegida por lo que, en este sentido la situación parece estar bastante encauzada.

No obstante, el auténtico desafío para la nueva hermana mayor para por lograr la pacificación de una corporación que sigue arrastrando la coexistencia de diversas corrientes de opinión en su seno, que terminaron derivando en la situación ya descrita de 2015 y que es imprescindible reconducir para que esta hermandad logre alcanzar la estabilidad precisa para mirar hacia el futuro con la vitalidad que siempre demostró antaño.