Se acerca la hora de Jesús Nazareno

A falta de días para que Fernán Núñez viva una jornada histórica en torno a una de las grandes devociones de la provincia cordobesa, Nuestro Padre Jesús Nazareno, ayudado por su Simón el Cirineo, y en esta ocasión de manera excepcional por su Madre, Nuestra Señora de la Soledad, ya lucen en su paso procesional a la espera de la Procesión Extraordinaria del próximo sábado 23 de septiembre conmemorativa del 75 Aniversario de su hechura y bendición en el año 1942Una ocasión única en la que el Nazareno y la Soledad procesionarán de forma conjunta representando la escena en la que Jesús, en su camino al Calvario, encuentra a su Madre en la Calle de la Amargura. 

Para está cita histórica, Nuestro Padre Jesús Nazareno luce su tradicional y valiosísima túnica de cola de terciopelo morado bordado en 1885 a realce grueso. Fue restaurada por sus nietos en el año 1953. Además luce cíngulo de hilo de oro con escudo de la hermandad en el centro y corona de espinas de grueso alambre de oro entrelazado con seis rosas decorándola, teniendo cada una de ellas un topacio en su centro. Las potencias son también de oro con pedrería datando por sus características del s. XVIII. Nuestra Señora de la Soledad, se encuentra vestida con el fajín estrenado en los pasados cultos y tocado a tablas además de la saya de terciopelo blanco bordada en oro y pedrería por las Madres Adoratrices de Córdoba en 1978 y manto de salida en terciopelo negro bordado a oro con el escudo de la cofradía y motivos vegetales. Por su parte, Simón el Cirineo estrena un fajín de tipo hebreo. La cruz de madera procesional, es obra de Pedro de la Llave de 1784. Es de madera de ébano recubierta y enriquecida por orfebrería en plata con motivos de la Pasión del Señor, realizando este trabajo Rafael de Santacruz en 1786.

El cortejo saldrá a la calle a las 21 horas desarrollando un recorrido que se circunscribirá a las calles La Feria, Paseo de Santa Marina, San Sebastián, Pintor Velázquez, Miguel Servet, Ramón y Cajal, Hermno Bonifacion, Múñoz Pérez, San Marcos y La Feria, estando prevista la hora de entrada a las 12:30 de la madrugada, en una cita en la que la Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Cádiz pondrá su inconfundible contrapunto musical al caminar del Nazareno por las calles de su ciudad, una apuesta sobre seguro, ya que la banda del Rosario demuestra su valía y compromiso allá por donde pone su música, en Isla Cristina – sin ir más lejos – el pasado 9 de septiembre, donde dejó un magnífico sabor de boca acompañando a la Piedad, también con motivo de su 75 aniversario, por las calles de la localidad isleña. Cabe recordar que hasta hace no muchos años, la formación gaditana ponía su música en Montilla acompañando a la Hermandad del Descendimiento, por lo que su presencia en la provincia cordobesa no es extraña. Además, cabe destacar su brillante participación en el Vía-Crucis Magno de Córdoba acompañando a la Humildad y Paciencia, en uno de los grandes binomios entre banda y paso que se recuerdan en las últimas décadas en Andalucía, añorado e imaginado por muchos cada vez que llega el Miércoles Santo.

Para ilustrar tan importante evento, la corporación de la mañana del Viernes Santo fernannuñense ha publicado un bellísimo cartel, con la fotografía de José María Castillo, en el que aparecen Nuestro Padre Jesús Nazareno, dulce imagen que tallase Manuel Cerquera Becerra de 1942 para sustituir a la primitiva imagen tristemente desaparecida en los sucesos de la Guerra Civil, acompañado de María Santísima de la Soledad, realizada en el mismo año por el propio imaginero sevillano, quien también gubiara el Santo Entierro, que sale a la calle el Sábado Santo e igualmente forma parte de la corporación. Nazareno y Soledad presiden un cartel que representa el encuentro de Jesús en la Calle de la Amargura en su camino hacia el Calvario con la Virgen María. Una escena cargada de simbolismo en la que la mano del Nazareno y la de su Madre parecen querer tocarse. Una conmovedora forma de anunciar la esperada extraordinaria que se ha convertido, por derecho propio, en una de las citas marcadas en rojo en el calendario del curso cofrade que se acaba de iniciar.