Sendero de sueños | ¡Esperanza vuelve, te seguimos esperando!

21 de junio. Sábado de oposiciones de Magisterio. Ola de calor en el Valle del Guadalquivir. Sevilla amanecía con la noticia de la vuelta de la Esperanza a la Basílica. Una vuelta más que esperada, a pesar de haber sido pocos días. Sin embargo, la sorpresa ha sido mayúscula. Volvía la imagen, pero no Ella.

En menos de un minuto, el instante en el que la Hermandad que ha sido referente siempre, publicó las fotografías de la Madre de Dios tras su intervención, el mundo entero lloró de pena, al ver que su Madre no estaba, no había llegado. La Basílica quedó enmudecida ante esa imagen que decían ser la Esperanza, pero nadie reconocía.

Tras el silencio, llegó la indignación y la preocupación. Llegaron las llamadas, los llantos, pues en su mirada, esa mirada en las que tantas veces nos hemos reflejado, no estaba. ¿Dónde estás, Esperanza?, se preguntaban muchos.

Esta vez no vale lo que desde niña me dijeron: «la Esperanza está en todas partes». A Ella, ante la que tantas veces me postré para dar gracias y para que fuera intercesora, no la encontraba. Mi corazón se partía en dos escuchando audios de las mujeres macarenas que cada mañana le dan los buenos días, unos audios en los que sólo pedían la vuelta de su Madre. Unos audios de mujeres de la calle, que no quieren varas ni reconocimientos…

Los macarenos, el mundo entero, solo quieren volverse a ver reflejados en la mirada de nuestros mayores, de aquellos que se fueron amando a la Esperanza por encima de todo.

Se debe pedir responsabilidad a quien se debe. Y si no da tiempo, hablar en las urnas, como siempre se ha hecho.

¡Esperanza vuelve, te seguimos esperando!