A la concesión de las medallas de la ciudad le está sucediendo como a las coronaciones canónicas. Es tal la presencia de ellas en la capital que a este paso la devaluación de tal reconocimiento va a acabar siendo más que manifiesta. Hasta cuatro corporaciones la reciben este mes. Y paralelo a estas, proliferan también la rotulación de calles a personalidades relacionadas con el mundo de las cofradías.
Ojo, que quien suscribe no tiene nada en contra de las corporaciones premiadas con tal distinción ni con capataces, músicos ni demás componentes esenciales de la Semana Santa. En ningún mes del año, tampoco en este mayo de elecciones. Porque resulta cuanto menos llamativo que hasta cuatro sean las hermandades que reciben la medalla de la ciudad. Más farragoso es el tema de qué corporaciones tienen medallas auténticas o copias, pero es tal el panorama que el volumen de páginas acabarían superando a aquella recopilación medieval de cuentos tradicionales de Oriente medio.
Sorprende cuanto menos que la que probablemente sea la distinción más importante que otorga el consistorio se prodigue con tanta rapidez en el mundo de las cofradías, lo que nos lleva a pensar que no pasarán muchos años hasta que la reciba una agrupación parroquial de las que recorren las calles con corpulentos sayones que parecen sacados de la historia de Alí Babá y los cuarenta ladrones.
Y más llama la atención si desde la Iglesia quieren recortar el número de coronaciones canónicas, máxima distinción que pueden otorgársele a una dolorosa -disgusto que se han llevado en algunos barrios donde las imágenes tienen incluso más devoción que algunas coronadas-, y desde el ayuntamiento la entrega de la medalla parece no tener freno. Que el poder político y el eclesiástico van de la mano es algo que no puede negarse. Y ahí se ve en la mayoría de los partidos políticos, cuyos programas hacen mención expresa a la relación que mantendrán con la religión católica. Pero, ¿poder político y religioso van de la mano en las mismas condiciones o hay un ente que se nutre del otro?





