Sólo sé que no sé nada

Incertidumbre, es la palabra estrella en estos momentos, mientras llega y no llega la vacuna que aparentemente acabará con el virus nos estamos privando de muchas cosas, y la idea de un posible segundo confinamiento no se aleja mucho de ser real.

Hasta el punto de que ya empieza a hacerse la idea de que tampoco tendremos procesiones el próximo año, mejor no pensar lo que supondría, aunque soluciones hay para poder celebrarla. Estamos a las puertas de un mes de septiembre que como cada año iba a venir cargado de procesiones y cultos y el comienzo de un nuevo curso cofrade, pero que quedará reducido a la mitad, pudiéndose celebrar sólo los internos que permitan las normas de seguridad. 
Necesitamos un aliento de Esperanza, y mucha paciencia para acabar con esto que nos afecta prácticamente en nuestra vida diaria y no sólo en el mundo cofrade. Incluso para escribir estas líneas semanales resuelta complicado, no poder hablar de otra cosa y no contar lo que a todos nos gustaría oír, o en este caso leer, procesiones y noticias buenas.
En fin, parafraseando al gran filósofo Sócrates, «Sólo sabemos que no sabemos nada», porque nos come la incertidumbre ante todo esto.