Este viernes, 26 de enero, se ha celebrado una rueda de prensa en el Arzobispado de Sevilla en la que se ha dado a conocer la información relativa a la organización del Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular. En este acto han participado Mons. José Ángel Saiz, Arzobispo de Sevilla, Mons. Teodoro León, Obispo Auxiliar de Sevilla y Francisco Vélez, Presidente del Consejo General de Hermandades de Sevilla. Además se ha desvelado el Cartel anunciador realizado por Manolo Cuervo.
El programa se incluyen diversas exposiciones. que se desarrollarán entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre. Una EXPOSICIÓN DOCUMENTAL Y PATRIMONIAL en el Trascoro de la S.I. Catedral, organizada por el Cabildo Catedral Metropolitano de Sevilla/Institución Colombina en la que se expondrán documentos relativos a las fiestas religiosas, manifestaciones populares y de gobierno de las hermandades y cofradías.
Una exposición de DEVOCIONES POPULARES EN LAS CLAUSURAS DE SEVILLA, en la IGLESIA Y CORO BAJO DE LA IGLESIA DE SANTA CLARA DE SEVILLA, organizada por la Archidiócesis de Sevilla, comisariada por Antonio Rodríguez Babío en la que mostrarán las devociones populares a través del patrimonio artístico atesorado en los conventos sevillanos de clausura. Será también entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre.
Una EXPOSICIÓN DOCUMENTAL en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla en la que se podrán ver documentos civiles relativos a las hermandades y cofradías de Sevilla y la provincia y otra en el Archivo General de Indias, coordinada por Manuel Álvarez Casado y Joaquín Rodríguez Mateos que mostrará documentos civiles relativos a las hermandades y devociones populares entre Sevilla y América.
La sede de CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla acogerá la muestra «LAS FIESTAS RELIGIOSAS EN LOS FONDOS PATRIMONIALES DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA» comisariada por Luis Méndez Rodríguez, mostrará una selección bibliográfica, documental, fotográfica y artística, procedente de los fondos patrimoniales de la Universidad de Sevilla.
Una EXPOSICIÓN de ARTE SACRO, en el Ayuntamiento de Sevilla, organizada por la Asociación Gremial Arte Sacro que incluirá las últimas creaciones de los componentes de la asociación. La exposición «IMAGEN VESTIDA, IMAGEN PINTADA. ARTE Y ATUENDO EN LAS IMÁGENES SAGRADAS», que se prolongará hasta el 11 de enero, en las nuevas salas del Museo del Santo Ángel, organizada por los Carmelitas Descalzos de Sevilla, comisariada por el P. Juan Dobado Fernández,, que incluirá verdaderos retratos pintados de veneradas imágenes marianas, de procedencia andaluza, así como réplicas escultóricas de carácter doméstico. Sobresalen las advocaciones de la Cabeza, Rocío, Angustias, Setefilla, Candelaria, Valme, Carmen, Rosario, además de la Virgen de los Reyes, entre muchas más devociones.
La exposición «PASIÓN Y GLORIA. PEDRO ROLDÁN Y LAS HERMANDADES DE SEVILLA», esta vez entre el 12 de NOVIEMBRE de 2024 y el 6 de ENERO de 2025, en la Sala Velázquez de la Fundación CAJASOL, organizada por la Comisión de Cultura de la Fundación CAJASOL, comisariada por José Roda Peña que mostrará esculturas y relieves de Pedro Roldán para las Hermandades Sacramentales, de Penitencia y Gloria de Sevilla. Finalmente, la exposición «PATRIMONIO ARTÍSTICO Y DEVOCIONES POPULARES EN ANDALUCÍA», en las mismas fechas y ubicación que la anterior, Mostrará patrimonio escultórico, pictórico y suntuario relacionado con las Hermandades y grandes devociones populares de Andalucía y estará comisariada por Francisco S. Ros González.
El 3 de diciembre tendrá lugar el concierto de apertura a cargo de la ROSS, con un programa de música sacra y marchas procesionales. Entre los actos de culto se encuentra una Capilla de San Onofre en Plaza Nueva, 3, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre, una adoración eucarística en la Capilla de Santa María de Jesús (Consejo de Cofradías) en la Puerta de Jerez s/n, los días 4, 5, 6 y 7 de diciembre de 2024 de 9:00 h. a 14:00 h. y de 17:00h. a 20:30h. Contará con turnos de adoración por parte de las hermandades sacramentales.
El programa incluye diversas ponencias, entre el 4 y el 8 de diciembre: LA MISIÓN EVANGELIZADORA, ALMA DE LAS HERMANDADES, «MEMORIA FRATERNITATIS».CULTO, CARIDAD Y EVANGELIZACIÓN COMO EXPRESIÓN DE FE Y DEVOCIÓN EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA, ECLESIOLOGÍA, ORACIÓN Y LITURGIA EN LA PROPUESTA DE SANTIFICACIÓN DE LAS HERMANDADES, TEOLOGÍA, LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN PARA DAR RAZÓN DE LA ESPERANZA, ANTROPOLOGÍA, HACER PRESENTE EL AMOR DE DIOS EN MEDIO DE SU PUEBLO, y LAS HERMANDADES: CASA Y ESCUELA DE VIDA CRISTIANA, COMUNIÓN Y SINODALIDAD. Así mismo se celebrarán distintas mesas redondas: EL ARTE DE LA PLATERÍA AL SERVICIO DE LA PIEDAD POPULAR, FIESTA Y PENITENCIA: DEVOCIONES Y COFRADÍAS A PARTIR DE TRENTO y DIMENSIÓN PASTORAL Y SOCIAL. Todas ellas entre el 5 y el 7 de diciembre.
Se incluyen, además celebraciones en los conventos de clausura. A lo largo de todo el año se han organizado distintas celebraciones en los conventos de clausura de toda la Archidiócesis, con participación de las hermandades cercanas a los mismos. Colaboran en esta iniciativa las distintas comunidades religiosas y la Hermandad de Nuestra Señora de la Antigua del Divino Salvador. La estructura de las distintas convocatorias variará en función del tiempo litúrgico y las posibilidades de los espacios celebrativos, pero tendrán protagonismo especial las oraciones propias de la piedad popular (Santo Rosario, Vía Crucis, etc.) y la Liturgia de las Horas. La culminación de todo el ciclo tendrá lugar en el Convento de san Clemente de Sevilla el día 30 de noviembre de 2024. Por otro lado, se está desarrollando un calendario con las celebraciones litúrgicas y actos de piedad de las distintas hermandades de la ciudad, en las que podrán participar los congresistas. Además, los días 4, 5 y 6 de diciembre de 2024, a las 20:30, el Altar del Jubileo de la Santa Iglesia Catedral acogerá un Solemne Triduo.
La gran procesión
El punto más atractivo para el gran público tendrá lugar el 8 de diciembre a partir de las 16:30 h. Cuando salga desde la gran procesión de clausura desde la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. El itinerario está pendiente de confirmación y las imágenes participantes son Nuestra Señora de Valme, Patrona de Dos Hermanas. Nuestra Señora de Setefilla, Patrona de Lora del Río. Nuestra Señora de Consolación, Patrona de Utrera. Santísimo Cristo de la Expiración. Nuestra Señora de la Esperanza de Triana. Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. María Santísima de la Esperanza Macarena. Nuestra Señora de los Reyes. Patrona de la Archidiócesis. Colaboran el Cabildo Catedral, las hermandades participantes y la Asociación de Fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando. Los detalles de la procesión se darán a conocer más adelante. La Misa estacional de clausura tendrá lugar el mismo 8 de diciembre, a las 11:30, en el Altar del Jubileo de la S.I. Catedral.
Himno
El Himno del Congreso ha sido realizado por tres nombres ilustres: Carlos Herrera, Manuel Marvizón y Luis Baras.
Carlos Herrera es un gran periodista español que ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en la radio, aunque también ha realizado una labor destacada en otros medios, como la televisión y la prensa escrita. Nacido en Cuevas del Almanzora (provincia de Almería), durante su infancia su padre, de profesión médico, emigró a Cataluña. Comenzó su carrera profesional en Radio Sevilla allá por el año 1977, aunque su inicio con carácter profesional fuese en la entonces recién inaugurada Radio Mataró. Su itinerario vital se traza, fundamentalmente, entre Barcelona y Sevilla, siendo ésta última su lugar de residencia. Se formó profesionalmente en Radio Miramar de Barcelona e hizo sustituciones de Luis del Olmo. Coincidió en Radio Miramar con Carmen Torrijos y Encarna Sánchez, con la que también estuvo un la COPE.
Manuel Marvizón Carvallo es un músico y reconocido compositor que nace el 26 de noviembre de 1956 en la ciudad de Sevilla aunque no comenzaría sus estudios musicales hasta los 24 años, siendo estudiante de medicina y psicología ingresa en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla, donde estudia solfeo, armonía, piano y arpa. Ha compuesto un sin fin de obras de todos los estilos y para muchos artistas, pero su trabajo, en un gran porcentaje, se ha desarrollado en el mundo audiovisual y en la música para la televisión, la radio y la publicidad, siendo en este apartado un profesional muy reconocido y sus obras están presentes cotidianamente en muchos medios de comunicación. La composición de marchas procesionales y obras para Banda le ha dado reconocimiento en todo el territorio nacional. Ha dirigido la Orquesta Nacional de Costa Rica y ha llevado la dirección musical de «El Programa de Carlos Herrera» en TVE, también ha dirigido la orquesta del programa «Festival de Andalucía» para Canal Sur Televisión.
Luis Baras nació en Sevilla, concretamente en el barrio de Triana, curso el bachillerato en el Colegio San Francisco de Paula, es Profesor Mercantil en la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Sevilla y Periodista, miembro de la Asociación de la Prensa de Sevilla y del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, Autor y compositor (SGAE). En la Radio ha participado en programas como «La Radio del Fin de Semana» o «Cantares de la Plazuela» en la Cadena Ser. En el programa «Andalucía con Letra y Música» en la COPE y también en «El programa de Carlos Herrera», «Por las mañanas con Irma Soriano» o en «La Hora de Andalucía» con Tom Marin Benitez en Canal Sur (RTVA). También en esta misma cadena desde 2002 hasta 2009 formé parte del equipo de redacción del programa «Andalucía habla con Olga» con Olga Bertomeu. Igualmente he participado en la presentación y coordinación del equipo del «El Llamador» de Canal Sur Radio durante 24 años.
Logotipo

El Pueblo de Dios avanza, iluminado con la llama de la Esperanza en el Señor. La imagen representa tanto la barca en la que navega la Iglesia, como el celemín que se encuentra encendido a la espera de la llegada del Señor. Juntos, nos ponemos en camino con la confianza en que, en la última etapa, nos encontraremos con Jesucristo resucitado.
Una llama verde esperanza guía la barca, que se refleja en llamas de varios colores, que hacen referencia a los distintos tipos de hermandades (sacramentales, de gloria y de penitencia), haciendo un guiño a la imagen corporativa del I Congreso de Hermandades y Religiosidad Popular.
Lema
- Culto, caridad y formación han conformado los fines de miles de asociaciones públicas de fieles que vertebran la historia, la sociedad y la trasmisión de la fe de generación en generación. Hoy día, ante los retos que presenta la sociedad y la Iglesia, es necesario que las hermandades y cofradías asuman un papel fundamental en la evangelización de los pueblos.
- La devoción ha inspirado la creación de un ingente patrimonio artístico y religioso que ha alumbrado a artistas y obras de renombre y trascendencia universal.
- La participación mayoritaria y la vitalidad asociativa transversal en estas instituciones explican y configuran las claves antropológicas y sociológicas del carácter único y de la identidad propia de un pueblo.
- En un entorno global marcado por la crisis de valores del humanismo cristiano, la secularización y la ausencia de Dios en todos los ámbitos, la piedad popular se ofrece como un dique de contención y de pervivencia de la fe, como un camino de esperanza y evangelización.
- Desde ese espíritu de esperanza e ilusión, 25 años después del I Congreso Internacional es el momento de revisar el rol de la piedad popular ante los profundos cambios observados en el mundo que afectan a todas las dimensiones de la vida (valores, globalización, nuevo orden geopolítico, cambio climático, nuevas tecnologías, guerras, pandemia, etc.) y reflexionar en comunión sobre nuevos retos y propósitos.
- Caminamos juntos, con toda la Iglesia y con Jesucristo el Señor que nos guía e inspira la vida de nuestras comunidades de fe.
La historia del I Congreso
La Iglesia Católica Universal, ha vuelto su mirada en el pasado siglo sobre la piedad popular de forma reiterada, tanto en Iberoamérica como en la Península Ibérica, bien mediante documentos de calado (directorios, cartas pastorales…) bien mediante intervenciones puntuales del magisterio.
Este novedoso protagonismo de la religiosidad popular inspiró en los años noventa del pasado siglo al entonces arzobispo de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo, a convocar el I Congreso Internacional de Hermandades y Religiosidad Popular que, con el auspicio de la Santa Sede, se celebró en la Catedral de Sevilla entre los días 27 al 31 de octubre de 1999.
La convocatoria estuvo precedida de una fase diocesana de estudio y trabajo en la que participaron más de 4.000 cofrades de toda la provincia. Durante un año, la casi totalidad de las hermandades y cofradías desarrollaron miles de sesiones en las que, en un ambiente de oración, se abordaron temas nucleares de la fe católica y se reflexionó sobre la historia, la realidad y la vocación de las hermandades y cofradías.
La aportación de las parroquias y del clero en estas reuniones fue otro hito importantísimo de la Asamblea Diocesana (como se dio en llamar) ya que, por vez primera en su larga historia, las hermandades y cofradías era analizadas por los propios cofrades como parte de un carisma concreto dentro de la Iglesia.
Como suele ocurrir ante iniciativas de este calado, la organización del Congreso movilizó a prácticamente todas las instituciones de la ciudad, generando una dinámica no solo de colaboración, sino de verdadero interés por participar e integrarse en las actividades de este. El Estado, a través del Ministerio de Cultura, Ayuntamiento, Universidad de Sevilla, medios de comunicación, entidades financieras, empresas, clubes sociales, ejército y un largo etcétera, dieron cobertura material al evento, logrando un alto impacto en la opinión pública local, nacional e internacional.
El desarrollo del Congreso (en el que hubo más de 3.000 inscritos) se estructuró mediante ponencias, mesas redondas y comunicaciones en las que participaron los principales especialistas del momento, tanto laicos como religiosos, provenientes de la propia ciudad, España, Europa y América Latina.
Además de las sesiones científicas, durante todo el mes de octubre se desarrolló un amplísimo programa cultural que abarcó espacios emblemáticos de la ciudad como el Archivo de Indias, Casa de los Pinelo, Casino de la Exposición, hermandades, en el que se incluyeron conciertos, exposiciones, veladas literarias, etc. Las propias hermandades abrieron sus museos y casas de hermandad a los visitantes y, en algunos casos, se montaron los pasos procesionales en los templos
Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que el I Congreso Internacional de Hermandades y Religiosidad Popular de 1999 supuso el inicio de un cambio paulatino y cualitativo en la concepción de la religiosidad popular que tanto la Santa Sede, los obispos y todo el pueblo de Dios comienza a asumir a partir de esta fecha. Efectivamente, si antes de 1999 se pone en relación las expresiones de piedad popular con la “fe del carbonero” o “fe de los pobres”, enfrentándolas con la liturgia o con otros grupos eclesiales; a partir del año 2000 se comienza a entender al conjunto de manifestaciones de religiosidad popular como verdaderas creaciones de la cultura de cada pueblo, la encarnación de la Iglesia en la vida, la realidad y la sensibilidad de los hombres y mujeres de un tiempo histórico y un espacio determinados. Y todo ello, con un protagonismo nuclear de fieles laicos que organizan y participan activamente en los distintos foros, ponencias y mesas redondas.
Saludo del arzobispo
Queridos hermanos y hermanas:
¡Bienvenidos a la WEB del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular de Sevilla!
Del 27 al 31 de octubre de 1999 tuvo lugar en Sevilla la celebración del I Congreso Internacional de Hermandades y Religiosidad Popular, a las puertas del Gran Jubileo del Año 2000. Han pasado 25 años, y, en vísperas de la celebración del Jubileo del Año 2025, nos disponemos a celebrar un nuevo Congreso Internacional que nos ayude a participar de un modo fructífero en el nuevo Jubileo, y que sirva para actualizar las enseñanzas y orientaciones sobre la Piedad Popular, respondiendo a los desafíos pastorales del momento presente.
San Juan Pablo II nos obsequió con la Carta apostólica Novo millennio ineunte al concluirse el gran Jubileo del año 2000. Se trata de un programa para la acción evangelizadora de la Iglesia en el nuevo milenio que comenzaba, invitando a remar mar adentro y a responder a los nuevos retos desde la confianza en Cristo y en la Iglesia. En diferentes ocasiones san Juan Pablo II había insistido en la importancia de la Piedad Popular y de las Hermandades en la tarea de la nueva evangelización, y, del mismo modo, el Papa Benedicto XVI se refirió en numerosas ocasiones al papel de la Piedad Popular en relación a la nueva evangelización.
En la última visita ad limina de los obispos españoles celebrada en enero de 2022, durante el encuentro con los obispos de Andalucía, Extremadura, Murcia e Islas Canarias, el Papa Francisco nos pidió expresamente estar cerca de las Hermandades y Cofradías reconociendo su aportación importantísima a vida de la Iglesia. Nos remitió a su Exhortación Apostólica Evangelii gaudium, y se refirió al número 48 de la Exhortación Apostólica Evangelii nuntiandi de san Pablo VI. El papa Francisco insiste en la necesidad de una nueva etapa evangelizadora impregnada de la alegría del Evangelio, con la participación de todos los miembros de la Iglesia.
Las Hermandades, según se recoge en sus reglas, tienen una triple finalidad: culto, formación y caridad. La llamada de los últimos Papas a impulsar una nueva evangelización nos ha hecho más conscientes de la necesidad de incorporar la participación activa en la misión evangelizadora de la Iglesia como una nueva dimensión. Si «la Iglesia existe para evangelizar», tal como señaló san Pablo VI, las Hermandades existen también para evangelizar, están llamadas a ser escuelas de vida cristiana, mensajeras de alegría y esperanza, auténticos hospitales de campaña. La dimensión evangelizadora es un elemento transversal que atraviesa las celebraciones, la formación, la caridad, las peregrinaciones, las procesiones y los cultos externos.
Damos gracias a Dios porque las Hermandades y Cofradías son agentes y ámbitos privilegiados de transmisión de la fe, porque actúan como verdaderos cauces de la Piedad Popular, y asumen como fines propios la evangelización de sus miembros, el fomento de una vida más perfecta de los mismos, la realización de actividades de apostolado, la promoción de obras de caridad, y la dinamización del orden temporal con espíritu cristiano. Son herederas de un rico legado de devoción y tradición recibido del pasado, y siguen siendo escuelas populares de fe vivida y talleres de santidad, manteniendo cada vez con más firmeza y convicción la eclesialidad y la misión evangelizadora.
+José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo Metropolitano de Sevilla





