Todos #SomosBarcelona

Llevo horas pegado a la televisión, he cambiado mi racheando previsto ante la consternación vivida por el atentado que ha sufrido la ciudad de Barcelona. Hoy, una vez más, las hermandades y cofradías han dado ejemplo de tranquilidad y serenidad y han emitido comunicados de condolencias por un acto totalmente execrable desde la tolerancia, sobre todo, elevando oraciones y pidiendo paz para este mundo de unas personas que malinterpretan sus leyes sagradas.

Los cristianos, por mucho de que seamos acusados por nuestra historia, ponemos en manos de Dios los actos de unos hombres, si es que se les puede llamar así, volvemos a poner la mejilla en detrimento de nuestra propia cara.

Mientras, los políticos piden cambios desde sus cuentas de Twitter, sin exponerse, amparados tras sus escaños en los que viven protegidos del pueblo, sin pensar en el pueblo que les ha elegido. Dentro de dos años, bajarán de sus púlpitos hablándonos de frente, pese a haber visto todo lo que han hecho o más bien no, y deberíamos quitarles ese poder que por desgracia les dimos.

Promesas que no valen nada, mientras, los cristianos, seguimos orantes al Padre, intentando poner las mejillas, desde la tolerancia, intentando cambiar las cosas no sólo con oraciones sino con hechos, mientras, los políticos, seguirán agarrados a sus escaños polarizando a una sociedad y haciendo de su odio un arma.

Hoy, tras saber que mi familia que vive en Barcelona está bien, solo puedo solidarizarme con todas las víctimas de este atentado perpetrado desde ese odio irracional. Lo único que pido, es que después de ésto, se acabe el buenismo y el cinismo hipócrita y se actúe de una vez por todas. Hoy, todos #SomosBarcelona