Tradición y arte efímero en Alcalá del Río

Como es tradicional en la ribereña localidad sevillana de Alcalá del Río, se inauguró el anual calendario de cultos de los Dolores Gloriosos y quinario al titular cristífero yacente de la Muy Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazareno del Santo Entierro de Cristo en su Misericordia y Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada. Radicada y donde tiene sus cultos y rezos en su Capilla en la Real Ermita de San Gregorio de Osset.

La creación de altares de cultos efímeros convierten a los priostes de esta Hermandad en auténticos escenógrafos diseñando conjuntos donde los titulares reciben la veneración de los fieles. Un altar que en la localidad han evolucionado con el paso de los años. Así, en el siglo XVII y XVIII encontramos en la documentación histórica un importante gasto relativo a estos cultos cuaresmales, algo nos indica la importancia del mismo. Será en la primera mitad del pasado siglo las primeras fuentes gráficas de altares de cultos en la ciudad evidencian como se caracterizaban por la espectacularidad, sobre todo que se levantan a partir de los años 40.

No será hasta la década de los 70, sobre todo con la entrada de numerosos jóvenes, cuando comienza una etapa de renacimiento estético en las cofradías en general y en los altares de cultos en particular, donde sin llegar a los fastuosos montajes de los cuarenta se consiguen altas cotas artísticas, dándole ahora mayor proporción y forma a las composiciones de cera y flor con una disposición armónica teniendo presente a la hora de componer estas obras efímeras los juegos de volúmenes y los espacios. Un altar que habrá que mantener y en algunos casos cuidar, siempre en sentido ascendente, para mayor honra de los Sagrados Titulares.

Estos cultos de Quinario, estarán precedidos y predicados por el Rvdo. Marcelino Manzano Vilches, párroco de la Iglesia de San Vicente de Sevilla y delegado diocesano de hermandades y cofradías de la ciudad de la Giralda. La parte musical correrá a cargo de la Coral Polifónica de la Hermandad bajo, la dirección de su director Antonio Ramírez Aguilar y la parte musical en el teclado Mª Soledad Ramírez Aguilar.