Córdoba

Una fotografía de Ánimas enciende una llamativa polémica en las redes sociales

Resulta una evidencia indiscutible que el universo virtual se ha convertido en un proceloso océano de información  – y desinformación – por el que navegan, prácticamente sin control, datos, visiones subjetivas e imágenes diversas que generan discusiones de diverso calado y en ocasiones encontradas, cuando no enconadas. 

Es exactamente lo que ha sucedido con una curiosa imagen que recoge un instante íntimo para los hermanos de la Hermandad de Ánimas, tomada en el interior de San Lorenzo, en la que se aprecia a Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas, rodeada de algunos hermanos de la corporación del Lunes Santo, ataviados de negro riguroso, portando los clásicos escapularios de la corporación. La imagen ha sido difundida por una usuaria en diversos grupos cofrades existentes en una conocida red social, precisando que se trata del traslado de la dulcísima dolorosa a su baldaquino para protagonizar su salida procesional. 

Una fotografía que ha traspasado las fronteras imaginarias de la ciudad de San Rafael y ha generado un llamativo y elevado cruce de impresiones, que oscilan desde quienes opinan que se trata de un acto íntimo que únicamente atañe a los hermanos de la corporación – culpando incluso al autor de la fotografía, desconocido para quienes les habla –, hasta quienes han considerado poco “decoroso” el modo en el que el «traslado» se produce, pasando por quienes han estimado que este modo de trasladar a la imagen es perfectamente respetuosa y forma parte de la particular idiosincrasia de la cofradía y sus tradiciones o quienes subrayan que, lejos de ser privado, se trata de una acto público y por lo tanto “difundible”. En mi caso, he de reconocerles que jamás había presenciado este acto y que, por lo tanto, carezco de opinión formada al respecto.

Una controversia impensable hace tan sólo unos años, que sigue llamando poderosamente la atención a muchos cofrades que se han aprendido a serlo en épocas pretéritas, en las que no se multiplicaba la difusión de lo que ocurre en las entrañas de las cofradías como se multiplica ahora por obra y gracia de las redes sociales. ¿Ustedes que opinan?.