La actualidad política está concentrada en la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Un tema que fuera de controversias ideológicas, nos corresponde tratar desde el plano eclesiástico como medio de difusión religiosa. Ante todo, no me posiciono ni a favor ni en contra de sacar los restos de Franco. Lo que me gustaría tratar aquí es la posición que acogerá la Iglesia ante esta discusión.
Tenemos que partir sabiendo que el Valle de los Caídos es un lugar que está sometido a la autoridad eclesiástica correspondiente, en este caso a la orden de San Benito. Una comunidad que responde ante la abadía de Solesmes y no ante la Iglesia española. Sin embargo, los obispos españoles agrupados en la Conferencia Episcopal Española anunció que la decisión de los enterramientos en el Valle de los Caídos al no nacer de la Iglesia tampoco le corresponde a ella su permanencia o no, sino que es una cuestión del ámbito político o familiar.
El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sabe que la Iglesia tiene la última palabra ya que el cuerpo está enterrado en suelo religioso. La Iglesia tiene su custodia pero no se quiere posicionar sobre la problemática. El prior del Valle de los Caídos a penas a hecho declaraciones, sólo recordó que no fue decisión de la comunidad benedictina traer los restos.
¿Pero es correcta la posición que está acogiendo la Iglesia sobre la exhumación de Franco del Valle de los Caídos? En mi opinión, no. Por muchas razones. Primero que todo, su existencia. Hablamos de un hombre que alzó al ejército para evitar el exterminio de la Iglesia en España. Parece que no se dan cuenta o no quieren darse cuenta que la motivación de exhumar a Franco es el odio y el rencor, pero aunque ese rencor parecen estar dirigidos contra Franco, en realidad se trasluce en ellos un odio mucho más profundo contra el catolicismo y contra Dios, como informó la web InfoCatólica.
Este portal ya publicó serias razones por las que la actitud de la Iglesia al menos no tendría que ser pasiva. Sino estar agradecida por la figura de Franco ya que “durante los años en que gobernó España, fomentó la fe y plasmó la moral católica en la vida pública y en las leyes del país”. Debe también la supervivencia de miles de religiosos que estaban siendo acosados por una masa de izquierda que buscaba su exterminio.
La página hace referencia al punto más importante al que quiero llegar con estas líneas. Muchos de los que hoy llenan los bancos de las iglesias, son los descendientes de aquellos que lucharon a su lado para defender a la Iglesia, en muchos casos muriendo por Cristo. ¿Qué pensarán estas personas de la actitud pasiva que está adoptando la Iglesia Española? ¿Pueden pensar en ellos, una gran parte del grueso que compone la Iglesia? No creo que la gente de Iglesia propugne el revanchismo y el odio que llevan dentro los que quieren abrir heridas con esta medida. Sé que la gente de Iglesia quiere paz y gloria para Cristo. Este hombre al que quieren sacar, quiso lo mismo para España y su Iglesia. No sé lo que pretende la Iglesia Española. Pero espero que mire siempre por el bien de España y el catolicismo.





