El patrimonio material de las distintas corporaciones penitenciales que conforman el universo cofrade se nutre, en multitud de ocasiones, de piezas que proceden de donaciones realizadas por devotos que traducen de este modo su amor incondicional a quien ocupa un lugar de privilegio en su altar de cabecera, a la representación del Hijo de Dios o de su bendita Madre a través de cuyas advocaciones materializan la cercanía al objeto de su devoción.
Es el caso de la Hermandad del Calvario de Córdoba que acaba de incorporar una nueva túnica para el Nazareno de San Lorenzo. Una pieza que está confeccionada en sarga de color morado y es fruto de la donación anónima de una hermana de la Hermandad. Una nueva túnica que viene a engrosar el patrimonio colectivo de la cofradía y el ajuar del Señor.






