Hay quien cuando cena pesado, se acuesta con una sensación de pesadez y mala digestión, que de perdurar durante mucho tiempo, volvería loco a quien la sufre. Esa sensación a veces causa incluso hasta una hinchazón de barriga, que hace que los gases se acumulen por todo nuestro cuerpo haciéndonos sonrojar por si aquella “mala digestión” decide explorar nuevos lugares fuera de nuestro cuerpo.
Algo parecido les pasa a los partidos de izquierdas y a todos aquellos energúmenos que viven en una continua mala digestión como consecuencia de su inquina a la Iglesia y a todo aquello que le rodea. Como la educación cada uno la gestiona a su manera, al igual que los gases por malas digestiones, estos demócratas sobrellevarán sus malas digestiones a base de vomitar sus consignas en el Centro de Recepción de Visitantes de Córdoba los ingredientes que les hacen vivir en un constante estreñimiento a costa de ingredientes como la gestión intachable de la Iglesia en nuestra Mezquita-Catedral de Córdoba.
Entre algunos de los asistentes a tan incalificable cita, se encuentra Antonio Gómez, presidente de Europa Laica, una Asociación Estatal que defiende el pluralismo ideológico, pero como no, desde la izquierda. Como no podía ser de otra manera, también estará presente la formación política con más deriva y carga de odio hacia la Iglesia, la nazarena Podemos, el “intachable” PSOE, y la minúscula IU.
Como decía Blas de Lezo, un buen español que se precie debe orinar siempre mirando a Inglaterra, yo, el próximo 23 de marzo, tras un buen potaje de vigilia, puede que me salte la buena educación de hacer que mis flatulencias queden en privado, y apunte mis espaldas al Centro de Recepción de Visitantes de Córdoba, pero no es preocupen, visto lo visto por allí en ese día… pasará desapercibido.





