Esta semana se ha vuelto a parar el tiempo pero en el buen sentido, hizo su aparición la Esperanza como si fuese la mejor vacuna que pudiera llegar en estos complicados y angustiosos momentos. Barriendo para casa, empiezo en el Arco, donde la Esperanza Macarena amanecía con un espectacular visión completa, y una sencillez que sólo centraba la mirada en ella, permitiendo por primera vez admirarla por todos los ángulos, y más adelantada, lo que hizo más literal la frase de su himno «La Virgen de la Esperanza entre Rosario y Sentencia», al estar a la altura de los altares laterales que cobijan a los otros dos titulares de la hermandad.
En la Ronda Histórica también había cita con la Esperanza, con dos a pocos metros una de la otra, casualmente la Esperanza de la Trinidad y Gracia y Esperanza de San Roque lucían con las bambalinas laterales y los varales de sus pasos de palio en el montaje de sus veneraciones, la primera además, estrenando el manto confeccionado con motivo de su bicentenario.
En Pureza, la Esperanza Trianera por supuesto no ha faltado a la cita, siendo la primera que pisó el suelo de Sevilla y más tiempo ha estado, con un precioso montaje y la sorpresa de algunos músicos de la banda de las Tres Caídas que interpretaron a las plantas de la Virgen la madrugada del 18, día de la Esperanza, los populares «Gozos de Santa Ana». Muy cerquita también, en la Calle Castilla, la expectación de María con la Virgen de la O, en el barrio del Plantinar con la del Sol, o en un lugar tan necesitado siempre de Esperanza como es el Polígono Sur.
Sevilla un año más se llenó de Esperanza, y en el mejor momento, y prueba de ello han sido las largas colas que habìa en Triana y la Macarena, las más populares. Comenzamos la última semana de Adviento, no sólo nos ha dicho la Virgen de la Esperanza que no tenemos nada que temer y que pronto esto pasará, si no que la llegada de la verdadera Luz, la verdadera Esperanza será en menos de 7 días, para poner orden en medio de tanto caos.





