En la tarde noche del sábado, por la collación de San Esteban hizo su anual procesión la Virgen de la Luz. Tras ella iba la banda de música de las Cigarreras, que interpretó marchas como Ntra. Sra. de la Luz del joven compositor Álvaro Guitierrez Valle, Virgen de la Estrella, Cantemos al Amor de los Amores o Reina de Triana. En una de las primeras procesiones en la capital sevillana tras el verano, la calle estaba nutrida de publico y todas las miradas buscaban reflejarse en las pupilas de la Madre de Dios. Una jornada con un inconfundible sabor a incienso que dio comienzo a un apasionante curso cofrade.





