A contracorriente | Concierto 1 – Cultos 0

La anécdota sucedió hace tanto que ya ha prescrito, pero una frase se me quedó. Fue durante una reunión de una junta de gobierno, cuando sobre un tema que ni recuerdo, el entonces secretario hizo un apunte atinado: no solo es cuestión de ética, sino de estética.

Esto es, aparte de hacer las cosas bien tiene que parecerlo. Lo de la mujer del César de toda la vida, pero por repetido el chascarrillo no deja de ser curioso que, con frecuencia, se nos olvide.

Y esa estética se echa de menos con la Salud de Puerta Nueva. Y es que, sin entrar en el fondo de los motivos que llevaron a su intervención (denominada paralización de la actividad) y que puede que nadie cuente nunca, bien porque no hay más de lo que se dijo, bien por otras causas; la estética parece que poco se está respetando con los todavía hermanos de esa corporación.

Y es que tras la prohibición de la primera salida de la Virgen de Regla y que no se vayan a celebrar los cultos al Señor, que se permita la procesión y un próximo concierto de marchas es, cuanto menos, peculiar, por no decir antitético.

El delegado de Hermandades y los demás cargos diocesanos implicados tendrán sus razones y hasta puede que sean muy fans de las agrupaciones musicales. Cosa que entendería porque, personalmente, donde se ponga una buena banda lo demás es accesorio, incluidos los cultos y la evangelización. Términos, estos últimos, que quedan muy bien de cara a la galería, pero que se olvidan cuando suenan marchas como ‘Al que yo bese’.