A contracorriente | Las bandas están de vuelta

Un verano entero y una Semana Santa fallida dan para mucho. Esto pasó en 2024, por causa de la lluvia en los días grandes y el tedio de los rigores de las calendas. La gran perjudicada, la banda de cornetas y tambores de la Coronación de Espinas de Córdoba.

Se dijo de todo y, sobre todo, se pusieron en duda sus contratos y su calidad musical. Lo primero, que no los perdían, desmintió rápido a los tuiteros apocalípticos. Lo segundo ha comenzado a escucharse este Domingo de Ramos tras el paso del Rescatado.

Es cierto que Coronación ha dado un giro a su estilo y, al margen de gustos (creo que es para bien), la potencia de la banda ha dado un salto de calidad. El mismo que se aprecia los puntos de brillo de la primera cuerda de cornetas y que, de camino, silencia a quienes -por motivos que no se han dado a conocer- querían ver el fin de una formación que ha resurgido.

Y, como todas las bandas pasan por dientes de sierra en algún momento de su trayectoria, la agrupación musical de la Redención de Córdoba, hace años que lo pasó. En lo que va de Vísperas y Semana Santa, la formación de la Huerta de la Reina está dejando claro que su nivel deja muy alto el pabellón cordobés.

Como también lo hizo, tras el misterio del Silencio, la banda de La Salud. La formación de la ciudad de San Rafael está un peldaño por encima. Es una delicia escucharlos y su nivel, pese a los ataques desaforados de los tertulianos bufanderos de Virgen de los Reyes, está para Sevilla. De hecho, lo está mucho más que alguna que otra formación que va, o que es de la capital hispalense.