A contracorriente | Procesión con cónclave

Podría ser el título de una marcha procesional, pero no lo es. Y podría serlo, de esas de banda de música, solemnes como un pasodoble y con aires aflamencados en el momento en que la composición llega al punto donde sale el camarlengo, suelta el “habemus Papam”, sale el nuevo Pontífice, estalla de júbilo la plaza de San Pedro y, justo en ese momento, irrumpe el paso entre la columnata de Bernini.

¿Ciencia ficción? Tal vez, pero esto podría pasar el 17 de mayo con la procesión del Cachorro en Roma, con motivo del Jubileo. Y es que, en esos días, es probable que se esté celebrando el cónclave para elegir al nuevo Papa, ya que el mismo debe comenzar entre los días 6 y 11 de mayo.

A nada que se complique la cosa, el evento cofrade en el que participarán el crucificado sevillano y la Esperanza de Málaga puede qu esté muy marcado por el el proceso de selección papal. Y, de estarlo, puede que haya muchos obispos en la cita, pero cardenales poquitos. Algo que, tras los meses de bombo y platillo, no cabe duda de que desluciría un poco el acontecimiento.

El borrón ya estaba, porque sacar de paseo a las imágenes (ya sea a Roma, Madrid o Jerusalén) es desnaturalizar el hecho religioso para el que fueron concebidas. A nadie escapa el punto de folclore y de chovinismo que esa procesión denota. Y esto sin contar que puede celebrarse sin el Papa que tuvo la idea y con su recuerdo, aun caliente.