A paso mudá | La Navidad, un reflejo de la Semana Santa

Las calles iluminadas y el bullicio navideño nos sumergen en una celebración que, muchas veces, olvida lo esencial: el nacimiento de Cristo. Mientras las tiendas y bares se llenan, las hermandades parecen, en muchos casos, apagarse. Cada vez hay menos belenes, menos actos que recuerden el verdadero sentido de esta época.

Apenas quedan tres meses para la Semana Santa, y la última está aún tan cerca que parece reciente: la incertidumbre por la lluvia, las calles llenas, las redes sociales al rojo vivo. Pero antes de llegar a la Pasión, ¿no deberíamos aprovechar la Navidad para prepararnos?

Que esta Navidad nos sirva para recordar lo esencial, para soñar con una Semana Santa que no solo se viva en los días grandes, sino que se prepare y celebre desde el corazón durante todo el año. 

Las hermandades, que en Semana Santa movilizan tanto, tienen aquí una oportunidad: revivir el espíritu de fe y comunidad también en Navidad, mostrándonos que la celebración del Salvador no empieza en Cuaresma, sino en Belén.

Feliz entrada de año a todos.