Al-Zahara sigue sumando muescas en la escala de vergüenza

Estamos acostumbrados a verles sacar los pies del tiesto evento tras evento en Córdoba. La Asociación vecinal Al-Zahara conocida por su radicalización absoluta hacia la izquierda, mezclada con un totalitarismo y aderezada por lo descabellado de sus pretensiones, disparaba en esta semana contra la celebración del evento Rio Mundi, la tradicional Carrera Nocturna o la salida de la Octava del Corpus.

Todo ese «poder», otorgado por los gobiernos populistas que cedieron al chantaje y que confluían en su ideario de atacar a todo lo que porte un crucifijo, se ve sobrepasado por esa criaturita a la que durante años se alimentó y que hoy en día crecida de manera desproporcionada, se permite el lujo de exigir medidas que alejan y pretenden esconder el corazón de Córdoba, a miles de turistas que pueden disfrutar de ciertos eventos rodeados de un auténtico bello patrimonio.

Este grupo de personas con un amor peculiar a Córdoba, pretenden vetar lo que a ellos se les pone entre castañuela y castañuela que repican al ritmo del manual perfecto de la izquierda demencial que intenta erradicar lo que a ellos no les gusta y trata de imponer su ideario y forma triste de vivir, pasando por encima de todo aquel que incluso siendo mayoría, confronta con su posicionamiento.

El gorrión se volvió cuervo, y lo tenemos en casa, pero no se preocupen señores y señoras, que a todo cerdo le llega su San Martín y no hay mal que cien años dure… salvo en nuestra preciosa ciudad.