Algunas hermandades y cofradías no son creíbles

En los últimos años, el mundo cofrade parece que ha avanzado de forma drástica, pero también ha retrocedido. Hemos pasado en apenas 10-15 años de salir a contemplar las hermandades de la forma que requiere, con solemnidad y respeto, a faltar el respeto a las hermandades y a los creyentes. Y sí, algunos cofrades son así.

Ser cofrade, hoy en día, no es creer en Dios, visto lo visto. Ser cofrade parece que es enfundarse un traje de chaqueta cada vez que sale el paso a la calle, para buscar el protagonismo y las medallitas, cuando lo más importante es la imagen que portan los costaleros. En cambio, hay creyentes que no se denominan cofrades porque se está llegando al punto de que algunas hermandades y cofradías, no son creíbles, es decir, que se busca más el beneficio económico y otros aspectos antes que el significado de hermandad en sí.

El cofrade creyente está día a día trabajando por su hermandad, grupo parroquial, etc. Y esa es la imagen que se está perdiendo, ya que son cada vez más los que entienden la Semana Santa como solo una semana del año y se olvidan del sentido en sí, del trabajo que ello requiere, y lo más importante: se olvidan de que hay que tener Fe ante todo.

Sigamos así, que el futuro de nuestra Semana Santa, aunque parezca que no, pasará a ser simplemente un acto cultural y cada vez menos religioso.