La inteligencia artificial llega a las imágenes sagradas
¿Le gustaría ver a la imagen a la que le ha rezado, desde que tiene uso de razón, como una persona de carne y hueso? Y, de ser posible, ¿le rezaría o la saludaría como a un amigo en cualquier tertulia cofrade? Estas y otras preguntas nacen del uso de la inteligencia artificial (IA), aplicada a la fotografía.
Para entrar en materia, lo que se realiza consiste en partir de fotografías de primer plano (aquellas conocidas en el argot como ‘estampitas’) del titular de una cofradía y, con las nuevas herramientas digitales, la IA, dotarla de forma más humana. Algo que, de otro modo se aplicó al diseño (por lo que no hay nada nuevo bajo el sol) y se tildó a los creadores de hacer fotocopias.
En este caso, las ‘fotocopias’, pretenden ser simulaciones fidedignas de tallas como las de la Virgen de los Dolores y del Señor de la Humildad y Paciencia, no con su impronta devocional, sino formalmente, o al menos pretendidamente humanas.
El artista que se ha atrevido a dar el paso es nada más y nada menos que el expresidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Gómez Sanmiguel. Aficionado a la fotografía y sin cargo en Isaac Peral desde hace casi un lustro, el exdirigente ha publicado en sus redes que “inspirado en el trabajo del fotógrafo Juanma Moreno y asesorado por mi amigo Luis Antonio Navarro Villanueva, me he atrevido con este tipo de edición, en el que usando la IA he tratado de ver cómo sería el aspecto real de alguno de los titulares de nuestras hermandades, siempre intentando tratarlos con todo mi respeto, cuidado y cariño y siendo fiel a la obra original”.
Humanizar lo divino
“Por vez primera, me he atrevido con este tipo de edición, en el que usando la IA he tratado de ver cómo sería el aspecto real de alguno de los titulares de nuestras hermandades, siempre intentando tratarlos con todo mi respeto, cuidado y cariño y siendo fiel a la obra original”, ha explicado el expresidente de la Agrupación.
La valoración la hará el respetable, que no el devoto, ya que una cosa es realizar imágenes sagradas con técnicas innovadoras y, otra, utilizar las que hay para “jugar” a ver cómo serían, como si del juego de un programa televisivo se tratara ¿Cuál es la línea que separa el arte y el amarillismo?





