Tras la polémica llegó la sensatez y la Reina de San Gonzalo por fin descuenta las jornadas que la llevarán a ser coronada por Sevilla donde debe estar, ocupando el altar mayor de la parroquia en la que habita.
Dos días tardó el cura de San Gonzalo en modificar su incomprensible salida de pata de banco perpetrada contra la Corporación del Lunes Santo hasta que una reunión y la mediación de las altas esferas lograron paliar el «malentendido», y la Hermandad de San Gonzalo anunció con satisfacción el giro inesperado de los acontecimientos.
Sea como fuere, la hermosa dolorosa de Luis Ortega Bru brilla con una luminosidad indiscutible presidiendo la Parroquia de San Gonzalo y nuestro compañero Benito Alvarez, ha acudido a su presencia para dejar testimonio de este acontecimiento histórico para la joven corporación trianera.





