Llegó el día más esperado por los bedmareños. La Virgen de Cuadros, patrona de la localidad, partía desde su santuario en la tarde del 25 de septiembre, como es habitual. Durante los más de cuatro kilómetros que dura el recorrido, la Virgen fue trasladada por los costaleros hasta la iglesia de la Asunción, situada en el municipio. En el primero de los pasos figuraba San José, sin música, mientras que la banda municipal lo hacía tras el segundo de los pasos, donde aparece la Madre de Sierra Mágina con su Bendito Hijo.
Pasadas las ocho y media de la tarde, el cortejo, iluminado por centenares de personas que portaban velas, entraba en Bedmar. El exorno de la patrona, compuesto principalmente por rosas de tonalidades moradas, llamaba la atención de los asistentes, sobre todo por la composición de las mismas. Pasada la avenida Virgen de Cuadros, la procesión continuaba por calle Andalucía y calle Nueva, donde era recibida por una gran cantidad de pétalos lanzados por los vecinos en una de las calles más céntricas de Bedmar. Posteriormente, el cortejo continuaba hasta llegar a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde permanecerán las sagradas imágenes.
Durante prácticamente todo el mes de rosario permanecerán en la parroquia. Será el último domingo de octubre, como marca la tradición, cuando nuevamente sean trasladados hasta el santuario. Entonces, la romería volverá a congregar a un buen número de fieles, provenientes también de los pueblos aledaños, como Jódar, Jimena o Albanchez de Mágina. La romería, que hunde sus raíces en el siglo XVI, volverá a ser un símbolo de unión frente a la que es considerada patrona de este enclave de Jaén.




