En mi Huerto de los olivos, Opinión

Bullying cofrade

Resulta que la sociedad actual vive endemoniada con algunas nuevas tecnologías y palabras que nos están afectando más de lo normal. El qué reía hace años y se mofaba o burlaba, es ahora el necio de turno que sin darse cuenta, ya por los tiempos que transitan la gente, con más educación y categoría que él, se burlan y mofan de él con el silencio.

Y es así, que vivimos, actualmente más preocupados de la vida de los demás que de la de uno mismo, cuando para ser felices lo primero se debe ser feliz con uno mismo y después salir al exterior para irradiar esa felicidad, aunque somos tan puñeteros que cuando vemos a alguien con su cara de felicidad, parece que nos da rabia.

Así podemos verlo también en la vida cofrade. Es que una persona, hermano o hermana, de una hermandad por el simple hecho de no pensar, que no remar, de la misma manera que el mandatario de turno y sus apósitos lamerones de la Junta, sólo se dedican a hundir a ese hermano o hermana.

Es muy triste que esto suceda en la sociedad actual, pero más triste es, que suceda en una hermandad y que para ello se dediquen a desprestigiar a ese hermano o hermana, para que quede en el ostracismo de una hermandad y que más tarde que temprano nadie se acordará de él o ella.

Para desgracia, las Juntas de Gobierno, con su máximo representante al frente de están volviendo en verdaderos inquisidores para mostrar su “poder” porqué es el único espacio donde podrán hacerlo, ya que una vez que acaben sus respectivos mandatos solo serán ese hermano que tendrá un sitio especial en las celebraciones de su hermandad.

Lo penoso es que ese señor o señora nunca se acordará del daño que hizo a ese hermano o hermana, al cual defenestraron por la estupidez cofrade y lo que es peor por la falta de sensibilidad  humana. Está visto que por desgracia las varas de medir no son iguales para todos o todas.

Hoy es San Gabriel, San Miguel y San Rafael, si solamente nos parecieramos a ellos a la hora de defender la verdad, de otra manera nos iría.

Sean felices y extrapólenlo.