Córdoba Laica «utiliza» a un niño de 14 años para adoctrinar contra los símbolos cristianos

En las últimas semanas estamos asistiendo a un nuevo y bochornoso episodio de manipulación por parte de Córdoba Laica, una organización sectaria y radical, que muestra con frecuencia un respeto nulo por las creencias de los ciudadanos y que intenta imponer al resto de la sociedad su pensamiento único prohibiendo todo aquello que odia. Unas formas de actuar más propias de un estado totalitario que de una asociación de un país democrático que han derivado en la vergonzosa «utilización», para su causa, de un niño de 14 años.

La mañana de este lunes, en lugar de estar en clase, un estudiante de 4ª de ESO del Instituto de Enseñanza Secundaria “San Roque”, de Dos Torres, entregó en la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía, un escrito exigiendo la retirada de todos los símbolos religiosos del centro en el que debería estar dando clase, «amparándose en el carácter aconfesional del Estado Español y en el laicismo que ha de imperar en la enseñanza pública, recogida en el Estatuto de Autonomía de Andalucía».

Todo ello acompañado de José Antonio Naz, representante de Córdoba Laica y docente jubilado, en lo que supone una manipulación intolerable sobre un menor que da mucho que pensar sobre el tipo de educación que Naza haya podido perpetrar en los alumnos que han tenido la «fortuna» de caer en sus manos a lo largo de toda una vida de posicionamiento político en las aulas. Una miserable utilización de un menor respecto a la que los poderes públicos deberían tomar cartas.

El jovencísimo estudiante, de tan sólo 14 años, es de suponer que con el apoyo y conocimiento de sus padres, toda que vez que aún le restan cuatro años para alcanzar la mayoría de edad, ha atendido a los medios de comunicación que han asistido a las puertas de la Delegación y ha «denunciado» -bajo la atenta mirada de Naz, que ha estado controlando sus palabras en todo momento, como se observa en el vídeo- que «ha intentado en numerosas ocasiones que el equipo directivo retirara la simbología religiosa sin éxito, acogiéndose a una decisión del Consejo Escolar de mantenerlos. Héctor ha asegurado, obviamente «asesorado» por Córdoba Laica, «que no es competencia del Consejo Escolar esta decisión, recogida en nuestra Constitución y el Estatuto de Autonomía de Andalucía».

Héctor Sánchez -que así se llama el niño- ha manifestado que «cuenta con el apoyo de muchas de sus compañeras y compañeros, pero que no se quieren significar para no tener problemas». El típico ridículo argumento esgrimido por Córdoba Laica y el resto de grupos que pertenecen a su entramado para justificar sistemáticamente su escaso apoyo social y al mismo tiempo dar la apariencia de que los católicos somos seres violentos y vengativos que imponen a sangre y fuego su pensamiento. Además ha afirmado «que ha tenido que hablar con los medios de comunicación -pueden imaginar cómo ha logrado entrar en contacto con ellos- para que se sepa lo que estamos sufriendo», sin indicar cuántos y dando la apariencia de que «lo que están sufriendo es algo extremadamente grave y doloroso».

Héctor Sánchez puerta delegación Junta Andalucía

Cabe recordar que Córdoba Laica pretende impedir que los niños de Córdoba vivan en libertad las tradiciones más íntimamente enraizadas en nuestra cultura, como la Navidad, impidiendo que los colegios se adornen con árboles de Navidad o Belenes o no permitiendo las visitas de los Reyes Magos, o la Semana Santa, prohibiendo las procesiones infantiles en las que los niños pueden participar voluntariamente, en virtud del deseo de sus padres. Córdoba Laica, en un alarde de ausencia del más mínimo respeto por la libertad o la democracia, no quiere que los padres decidan, quiere que se prohiban para todos. Y para lograr su objetivo no duda en utilizar a un menor. ¿Qué será lo próximo?