«UNI Laica», el grupo grupúsculo presuntamente universitario adscrito al conglomerado de extrema izquierda radical Córdoba Laica -cuatro gatos que no representan absolutamente a nadie- ha emitido un patético comunicado en el que vuelve a hacer el ridículo más espantoso por denunciar que en Navidad se envíen felicitaciones de Navidad.
Así lo afirma este minúsculo grupo de extrema izquierda asegurando que ha recibido «una queja de alumnos del Centro Intergeneracional (una especie de Universidad para mayores -cita textual-) de la Universidad de Córdoba (UCO) por haber recibido por correo una postal (virtual) confensional -también cita textual- en la que aparece un ‘nacimiento’ (de Jesús)». Una afirmación que no merece mayor comentario en la medida en que cualquier persona con materia gris en el cerebro puede deducir cómo se ha generado y de dónde procede, al tiempo que puede llegar a la conclusión que, de tratarse del nacimiento de cualquier otro personaje histórico o religioso, este comunicado jamás se produciría.
El sonrojante comunicado precisa, que «UNI Laica -los mismos de siempre con otro collar- defiende el principio de libertad de conciencia y, por tanto, el derecho de todas las personas a profesar cualquier confesión religiosa, así como también la libertad de no adscribirse a ninguna». Todo ello sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza en la medida en que sus instigadores pretenden impedir la manifestación pública de las legítimas creencias de los cristianos. Un ejercicio de libertad que implica felicitar la Navidad en Navidad a quienes creen que significa algo la Navidad, si así se estima oportuno.
El texto indica que «para que este derecho pueda ser efectivo es imprescindible que las instituciones públicas mantengan una posición neutral e imparcial en cuanto a opciones religiosas y creencias». Es decir, según el reducido esquema mental de los sujetos que perpetran este comunicado, felicitar la Navidad impone creencias religiosas a los ateos. Una afirmación tan absurda como asegurar que felicitar el cumpleaños a un individuo impone cumplir años al resto de la humanidad.
No contentos con semejante absurdo, el comunicado prosigue «denunciando que la utilización de herramientas y espacios académicos de la UCO para la difusión de mensajes confesionales atenta contra el principio constitucional de aconfesionalidad del Estado y contra el principio general de neutralidad ideológica y religiosa que deben mostrar todas las instituciones democráticas». Una afirmación que, de ser cierta, iría acompañada de multitud de sentencias amparándola, que, por supuesto, no existen.
Y amplia que «esta inaceptable intromisión confesional desde el ámbito universitario es especialmente grave al tratarse de una Universidad Pública, ya que la identificación y confusión entre ésta y la Iglesia vulnera el derecho a la libertad de conciencia y pensamiento y constituye una falta de respeto institucional a la diversidad de convicciones y creencias de los miembros de la comunidad universitaria, y de toda la ciudadanía». Una auténtica sinrazón que tendría como consecuencia que cualquier entidad se viese impedida a felicitar absolutamente nada porque siempre existirá alguien cuyo pensamiento no coincida con quien realiza la felicitación.
Y concluye amenazando que «Lamentablemente, no es la primera vez que desde UNI Laica tenemos que denunciar prácticas confesionales de la UCO, pero ojalá sea la última». Un comunicado que atenta contra la libertad religiosa de quienes quieren vivir en paz la Navidad sin atacar a nadie, que tienen que volver a hacer un ejercicio de paciencia infinita soportando el furibundo ataque de quienes pretenden imponer su visión atea de la sociedad prohibiendo que los cristianos vivan como cristianos incluso hasta el punto de prohibirles felicitar la Navidad.





