Cruz de guía | Hakuna: el linchamiento y los eruditos de lo adecuado

Fin de semana de emociones intensas y de recuerdos imborrables en lo que ha sido una de los acontecimientos populares y cofrades de la historia. Si bien, la magna mariana de Jerez ha ocupado las grandes noticias y reportajes de actualidad en cuanto a lo cofrade se refiere, no ha quedado a un lado la celebración de otros eventos extraordinarios como el influyente ejemplo de la salida extraordinaria de María Santísima de Gracia y Esperanza en Málaga con motivo de su 75 aniversario, acompañada de una variada confluencia de estilos musicales a lo largo de su recorrido que no dejó indiferente a nadie.

Tanto es así, que la peor parte de las críticas de los enterados y abanderados de lo correcto se las ha llevado la intervención de uno de los grupos más influyentes del panorama musical cristiana, Hakuna, agrupación juvenil que comparte una gran pasión por la música y un deseo de transmitir un mensaje de fe y esperanza y que ha tenido gran éxito durante los últimos años estando a la vanguardia de la música católica actual.

Tildados de «extremistas» y «ultracatólicos», parte de la sociedad cofrade malagueña arremetió contra este grupo con el pretexto de la ideología en algunos casos, y de lo correcto y lo genuino de un lugar en otros. Eruditos de lo adecuado con la altura moral suficiente para etiquetar todo lo que a ellos no les satisface. Por no hablar de las odiosas comparaciones que demostraron algunos personajillos entre la cultura pop cristiana y el cante gitano que caracteriza a algunas procesiones malagueñas.

Una muestra más de la ingente sociedad cofrade de «elevados principios» que profesa el pensamiento único y aplica la justicia «divina» de lo que está bien o mal en una procesión. Como siempre, un sesgo de población minoritario, pero con la suficiente fuerza como para provocar una polémica sinsentido que denota más bien la intolerancia de algunas personas que presumen con conocer la razón de ser de un buen cofrade, pero que en realidad han convertido la Semana Santa en el circo mediático de los insultos y las faltas de respeto.

En este caso, los agraviados han sido los jóvenes de un inocente grupo de música a los que etiquetan denostadamente de «cayetanos» pero, no se engañen, lo que en realidad les molesta es la universalidad de las Cofradías, su capacidad de acoger a todos los tipos de personas, porque se ven con derecho a elegir quien es digno de pertenecer a una Cofradías y quien no.

El acontecimiento desarrollado en la plaza de la Constitución de Málaga podrá gustar más o menos, pero es algo subjetivo que no da derecho a vilipendiar a los jóvenes de Hakuna y a etiquetarlos de manera despectiva, cuando a algunos se les llena la boca con la palabra solidaridad y tolerancia en el mundo de las cofradías. Un mundo al que cada vez acceden más personas con egos desmedidos y decisiones autoritarias que imparten la justicia del bien y del mal y que se escudan en las redes sociales para criticar de manera peyorativa lo que ellos creen que está mal.