Cuando El Caído llenó de Fe San Andrés

Muchos son los movimientos relacionados con los itinerarios por los que las distintas corporaciones penitenciales de la ciudad de San Rafael discurrieron la pasada Semana Santa, que han acaparado la primera plana de los medios cofrades en los meses precedentes a la semana más hermosa del año. De este modo, la Córdoba Cofrade tuvo constancia, entre muchos otros detalles, de que muchas cofradías recorrerían rincones que suponían una auténtica novedad o una maravillosa recuperación para su cortejo, que a buen seguro depararon escenas impagables que ya forman parte del recuerdo colectivo de todos.

Así, el Jueves Santo rescató, por mor del mencionado traslado del itinerario común, otra de las escenas que se habían perdido en los últimos tiempos. Y es que la Junta de Gobierno de la Hermandad de Jesús Caído tomó la determinación de recuperar para su itinerario la Plaza de San Andrés, reivindicando de este modo uno de los puntos emblemáticos de su recorrido tradicional, a la ida hacia el Mayor Templo de la Diócesis para realizar Estación de Penitencia ante el Santísimo. De este modo, al llegar el cortejo a Santa Marina, continuó su caminar por Enrique Redel camino de San Andrés para posteriormente subir por San Pablo y bajar hacia la Cruz del Rastro por la Calle de la Feria.

En virtud de esta decisión, los máximos dirigentes de la cofradía del Jueves Santo restauraron un instante cargado de gran emotividad y grabado a fuego en el imaginario colectivo de la Córdoba Cofrade, que gozó del magnífico contrapunto de la siempre impecable Banda de Cornetas y Tambores Caído y Fuensanta que quiso iluminar con una excelente interpretación de la marcha «La Fe», obra de Fran Ortiz. Una marcha dotada de un especial significado también para el propio Ortiz que quiso dedicarla a un miembro de su familia y que potenciada con los excelentes matices de la banda cordobesa permitió crear un momento inenarrable para el recuerdo que este vídeo de Antonio Salazar permite volver a vivir.